Ahora lo demás.

Nadie puede tocar la música de otros, solo acompañarla o disfrutarla.
Nadie puede tocar la música de otros, solo acompañarla o disfrutarla.

Ya que me conozco y en mayor medida estoy utilizando mis propios consejos, que ahora conforman mis valores rectores, a través de los cuales tomo decisiones más acertadas, es que puedo dedicarme a servir a los demás, nótese que no dije ayudar, sino a servir de la mejor Sigue leyendo