
Muchos, por no decir todos, habremos leído el libro “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry. Una lectura extraordinaria llena de pensamientos y enseñanzas, entre ellas, algunas sobre la manera en que los seres humanos, prestando atención, creamos afectos en el mundo que nos rodea y como a través de ese afecto nos relacionamos con este. Del libro, podemos leer la frase, “no se ve verdaderamente más que con el corazón. Para los ojos, lo esencial es invisible” en el momento en que el zorro se despide de El Principito.
Ver con el corazón puede tener diversos significados para cada quien, pero en sí, la esencia de esta realidad es que si no prestamos atención a lo que hay dentro de las envolturas que representan las apariencia, nos perderemos la realidad del objeto en apreciación. ¿La clave? Generar afectos a través de la atención y el cuidado, creando rituales que enseñen a los demás que sentimos aprecio y deseamos conectarnos con su esencia.
Habrás tenido la experiencia de andar buscando algo y toparte con decenas, tal vez cientos de cosas o personas parecidas sin hallar eso especial que te movió a la expedición. Tal vez eso ocurre porque buscamos con los ojos, no vemos nada especial porque nuestro corazón no está participando en la observación. Para encontrar eso especial que haga el momento de tu vida intenta lo siguiente:

- Presta atención a lo que estás buscando, que sentirás al encontrarlo, como estará tu cuerpo y tus emociones en ese preciso instante.
- Mientras buscas, evita el juicio, este es de la mente y entra por los ojos. Recuerda la búsqueda es con el corazón.
- Disfruta el viaje y crea conexión y empatía con lo que encuentras en el camino, entre tantas cosas, nunca se sabe cuándo te toparás que la que realmente es.
Una vez que lo encuentres:
- Dedícale tiempo, cantidad y calidad. cuida los detalles (http://wp.me/p2E7Ov-oa)
- Demuestra tu agradecimiento por el encuentro, aun cuando no sea lo que tu corazón está buscando.
- A toda costa, evita el apego.
Cuando buscamos con el corazón, nos dedicamos a dar amor en lugar de querer recibirlo y es allí donde radica el verdadero encuentro con Dios.
Todo lo mejor para ti.-
[…] La mejor herramienta para poder mirar los egos es hacerlo desde el corazón. Como está escrito en el libro El Principito de Antoine de Saitn Exupery. “Lo esencial es invisible a los ojos.” […]