De regreso a casa.

Nuestro corazón es la entrada para el camino de regreso a nuestro verdero origen.
Nuestro corazón es la entrada para el camino de regreso a nuestro verdero origen.

El encuentro con Dios comienza en nuestros corazones, y el camino al corazón comienza en la mente donde habitan nuestros EGOS. Aquí es donde se complica el viaje, pues los egos siempre ponen obstáculos en nuestro camino de vuelta al corazón.

No es del todo malo, la función de los egos es la de propiciar las situaciones que nos hacen ser mejores personas. Nos llevan a retarnos, a desear más y mejores cosas para nosotros mismos, a tener relaciones estables, etc… la mayoría de las veces, surgen complicaciones cuando nuestro deseo de bienestar lo queremos imponer por cualquier medio a quienes nos rodean.

Tan fuertes son los egos que llegamos a pensar que somos como ellos lo dictaminan, con virtudes y fallas. Negamos su existencia y nos empeñamos en decir  “Es que yo siempre he sido así”. Mira con más detenimiento,  con atención, obsérvate como quien aprecia una obra de arte, seguro encuentras la salida a todo eso que no te gusta, ten siempre presente que más allá de orar y meditar, la espiritualidad es el autodescubrimiento de nuestro verdadero SER y potencial.

Todo lo mejor para ti.-

¿Perfecto?

Los niveles de exigencia personales varían en cada uno de nosotros,  dependen principalmente de nuestros gustos y aficiones.

Las dudas sobre nuestra perfección solo existen en nuestra mente.

Según el refranero popular, “la perfección no existe, nadie es perfecto”  – ¿O si?.  Solemos  decir que las situaciones son perfectas como ocurren, de ser así, entonces los protagonistas de cada una de las situaciones son perfectos tal y como son. ¿No te parece?

Si, somos perfectos ya que estamos hechos a imagen y semejanza de la perfección en sí misma (Dios), ahora bien, que está imagen no haga combinación con lo que nosotros “pensamos” que es perfecto, eso es otro tema. No vinimos a esta vida para ser perfectos, pues ya lo somos, estamos aquí para dar lo mejor de nosotros mismos y ese límite siempre se puede superar.

Todo lo mejor para ti.-