Sin emoción.

Una vida sin emociones es equivalente a una vida en conexión plena.
Una vida sin emociones es equivalente a una vida en conexión plena con la divinidad.

Suena descabellado tener una vida sin emociones, pareciera que estuviera invitándote a vivir sin sentir, pero la verdad es muy diferente. He dedicado cientos de líneas comentando sobre los egos y como nos afectan la vida a través de la emocionalidad que desatan cuando vibran inarmónicamente, también en cursos, talleres y disciplinas holísticas, nos empeñamos en Sigue leyendo