
¿Dónde encontrarla? Que difícil se pone, se esconde y casi nunca aparece cuando más la necesitamos. Pero está allí, dice el maestro. – ¿Dónde? Pregunta el alumno
– Allí justo frente a ti, contesta el maestro con paciencia.
– Pero solo estamos usted y yo maestro.
– Eso ves porque únicamente miras con tus ojos, comentó el maestro en tono alegre.
– ¿Y no es para eso que los tenemos? Inquirió el joven aprendiz ya impaciente al no comprender la lección que el maestro trataba de comunicarle.
– Pero también puedes apreciar con los otros 4 sentidos, incluso con tus órganos internos, con todo tu cuerpo puede percibir lo que hay y lo que no. El corazón es la clave.
Con desconcierto el aprendiz vuelve a cuestionar las afirmaciones de su maestro, esta vez impaciente consigo mismo, ya se había dado cuenta de su incapacidad para comprender. – ¿Si el corazón es la clave, entonces como es que no está conectado con los ojos?
– Pero si lo está responde el maestro, todo es parte del sistema, el uno no puede funcionar sin el otro, para llegar a las llaves que solucionan nuestros “problemas” es necesario que agotemos los recursos de la mente, es menester explorar, inventar, incluso crear soluciones nuevas, todas funcionan. – Pero… Hizo el joven una pausa prolongada y luego de un suspiro dijo – Ya veo. Había encontrado la salida hacia el corazón luego de darse cuenta de que la mente suele convertirse en un laberinto de argumentos y enredos sobre una misma cuestión.

- La inspiración nos guía a la creación de soluciones personales, que de potenciarse, pueden solucionar asuntos de muchos, el servicio es una de las claves.
- Somos la máxima obra de la ingeniería de Dios. Nada tiene desperdicio y nada puede ser sin lo otro, razón e inspiración van de la mano.
- La respuesta única a las cuestiones de la vida, simplemente no existe, pues una misma cuestión es diferente para cada quien. Más mente, más corazón, la mezcla ideal es individual.
- Al igual que con las personas, dentro de cada quien, cada momento es diferente, luego entonces, las posibilidades son infinitas.
- Las respuestas incorrectas tampoco existen, solo hay respuestas que no nos gustan y en ese caso es el ego quien decide.
Ya, uno de los grandes maestros de la historia, Leonardo Da Vinci se había percatado de esta realidad, la verdad y las soluciones están en todas partes, de ahí su grandeza al encontrar inspiración en cosas que siempre estuvieron a los ojos de todos. Es cuestión de estar atentos.
Todo lo mejor para ti.-