¿Al servicio de quién?

Nunca servimos a uno, siempre es a muchos, Dios incluido.

Nos gusta pensar que somos buenas personas al ayudar a los demás, que nuestra acción de servicio es hacia otros y que si lo hacemos de manera desinteresada, es mejor, hasta nos vanagloriamos de ello. Esto está bien, si nuestro nivel de consciencia Sigue leyendo

Anuncios