Pedir a Dios.

Cuando un niño pide la respuesta a su tarea, ¿se la haces o lo invitas a que se esfuerce? Exacto, lo mismo hace Dios.
Cuando un niño pide la respuesta a su tarea, ¿se la haces o lo invitas a que se esfuerce? Exacto, lo mismo hace Dios.

Solía pensar que Dios no respondía a mis oraciones hasta que comprendí que el asunto no es que él no me quería atender, sino que yo no estaba haciendo las peticiones de forma clara. Esto aplica a cosas materiales y todo lo demás. Así cuando estaba atravesando una situación complicada, pedía fortaleza, entonces yo, esperaba fortaleza. Pero no, Dios jamás me inyectó vitaminas para que me hiciera más fuerte, solo me brindó la oportunidad de hacerme fuerte, lo mismo ocurrió con la paciencia, Sigue leyendo