Auto-reconocimiento.

A la hora de los problemas, solemos hacer oídos sordos al reconocimiento de nuestros talentos.
A la hora de los problemas, solemos hacer oídos sordos al reconocimiento de nuestros talentos.

Es común que utilicemos el auto-castigo y una exigencia extrema para con nosotros mismos a la hora de hacer algo o iniciar un proyecto, también demandamos perfección en nuestro actuar de manera que nos sintamos en control durante el proceso. Pero somos mezquinos cuando de reconocer talentos y virtudes se trata, no somos suficientemente Sigue leyendo