Culpable II

La culpa es una emoción que te hace sentir señalado por todos, así no sepan lo que haya ocurrido.
La culpa es una emoción que te hace sentir señalado por todos, así no sepan lo que haya ocurrido.

Pero al final del día ¿Qué es la culpa? Ese sentimiento que nos frena y no hace sentir no merecedores de las bendiciones de Dios y del que muchas veces ni siquiera sabemos que lo tenemos. Hacemos algo que no está “bien” y no ocurre nada hasta que tomamos consciencia del daño que hemos podido causar a otros. En ese punto pudiéramos decir que la culpa es una ilusión con un peso específico muy alto.

¿Sería imposible encontrar en nosotros algo que no sabemos que está, incluso algo que pensamos es justo y normal? Es complicado, no imposible, pero si difícil de identificar pues sentimos que “merecemos ser castigados” por nuestra falta o pecado. Comenzamos a vivir en la autocompasión y andamos por la vida siendo víctimas permanentes buscando el consuelo de otros, que al darse cuenta de lo que hacemos, quizás inconscientemente, terminan por alejarse.

Sabe que nada es más peligroso que la culpa, bien que la sientas para ti o que culpes a alguien ya que colocas cargas donde solo debe haber soluciones para poder avanzar.

La carga de la culpa, a pesar de su tamaño, a veces es imperceptible. Date cuenta.
La carga de la culpa, a pesar de su tamaño, a veces es imperceptible. Date cuenta.
  • La culpa pesa. La responsabilidad incomoda por un instante, luego no.
  • La culpa, como pesa, te atrasa. La responsabilidad te hace avanzar.
  • La culpa se esconde en excusas. La responsabilidad te hace tomar acción para resolver.
  • La culpa te mantiene atado. La responsabilidad, al igual que la verdad, te hace libre.
  • La culpa propia es consecuencia de los egos. La responsabilidad es del Alma, la imagen perfecta de Dios en ti.
  • La culpa te hace crear máscaras para ocultarte. La responsabilidad te muestra tal y como eres.
  • La culpa es infantil y a veces adolecente. La responsabilidad es de adultos. ¿Tú en qué edad mental estás?
  • La culpa genera miedo a ser descubierto. La responsabilidad da fortaleza.
Abrir tu corazón a Dios es la mejor manera de liberarte de la culpa.
Abrir tu corazón a Dios es la mejor manera de liberarte de la culpa.

Tener culpa es una decisión y soltarla, también. El detalle está en que es muy difícil darse cuenta de que la tienes y casi siempre, nos acostumbramos a vivir con esa carga. Hacer un examen periódicamente es lo más recomendable. “La confesión” es una de las mejores alternativas, no la pierdas de vista.

Todo lo mejor para ti.-

Anuncios

2 respuestas a “Culpable II

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s