Las cargas.

No hay prisa, pero tampoco tienes toda la vida. Solo abrelo con cuidado y comienza a mirar lecciones.
No hay prisa, pero tampoco tienes toda la vida. Solo abrelo con cuidado y comienza a mirar lecciones.

Todos tenemos un excedente de peso en nuestros corazones, recuerdos cargados de emociones que a lo largo de nuestras vidas no han marcado de manera significativa, haciéndonos lo que somos o al menos lo que pensamos que somos. Es frecuente escuchar la expresión de “El Baúl de los Recuerdos” cuando una conversación casual aparece algún comentario referente al pasado que despierta en los concurrentes una emoción activada por la memoria de momentos especiales.

Aunque el mencionar al baúl de los recuerdos casi siempre se relaciona a momentos alegres compartidos en grupo, ciertamente ese cajón carga y aguanta mucho más, al menos las memorias alegres salen a flote haciéndonos reír al disfrutar momentos especiales entre amigos, pero ¿Que ocurre cuando hurgamos un poco más dentro de este dispositivo de almacenaje cuyo nombre en sí ya representa un enorme peso? Hallamos algunos momentos que quisiéramos no haber siquiera vivido, viejos dolores, tristezas, rabias convertidas en rencores y en definitiva cargas que arrastramos dentro de nosotros como quien arrastra un baúl en los desiertos de la íntima desolación. Basta solo un momento intenso para que esa memoria sea grabada en las paredes del baúl, incrementando su peso y con él, la dificultad para arrástralo.

Abrelo, mira con atención y dejalo todo, incluyendo el baúl.
Abrelo, mira con atención y dejalo todo, incluyendo el baúl.
  • El apego nos hace arrastrar las cargas que nos impiden avanzar y nos distraen del presente al tener que volver sobre el baúl a veces para sentarnos sobre él.
  • No todo dolor, tristeza o rabia fueron malos, así que antes de soltar la carga, revísalo y mira los aprendizajes dejando la emoción de lado.
  • Una vez revisado, suelta la emoción vinculada al recuerdo y libérate.
  • Si queda algo sin revisar, déjalo así, eso es una señal de la poca importancia que tuvo y la mucha que le diste.

Lo más importante de las memorias son sus enseñanzas, las emociones son solo el adhesivo que hace que nos sea fácil de recordar. Sabiendo esto, detente, abre el baúl y comienza a vaciarlo, cuando te canses, déjalo abierto para que el viento y las arenas del tiempo se hagan cargo de borrarlo y liberarte del pasado.

Todo lo mejor para ti.-

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2 thoughts on “Las cargas.

  1. Reblogueó esto en DE TODO UN POCOy comentado:
    El primer paso. Vaciar las cargas es una de las primeras cosas que debemos hacer si queremos ser felices. El ego es el principal obstáculo para nuestra liberación y felicidad. Hace falta una sincera y profunda mirada dentro de nuestras emociones y nuestra memoria, es el primer paso. Gracias Bilko por recordarlo.

    • Exacto, una mirada interior es la clave, excelente frase. Solo como complemento, los EGOS son un obstáculo cuando están inarmónicos, lo cual es casi siempre, pero no hace falta satanizarlos ni convertirlos en los malos de la pelicula. Si no fuera por ellos, no tendríamos ni seríamos muchas de las cosas que somos y hemos logrado. El balance es el objetivo.

      Gracias por compartir y visitar este espacio.

      Éxitos y bendiciones.

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