No me lo creo.

Mientras las cosas buenas pasan, yo sigo dudando de su veracidad.

En el afán de querer que las cosas sean como “yo quiero” se me olvida, en ocasiones, que la vida transcurre frente a mis ojos y sin darme cuenta comienzo a dejar de vivirla. Sucede entonces que las cosas que siempre he deseado aparecen y simplemente las ignoro o en el peor de los casos, las vivo con cautela y mucho miedo, deseando en Sigue leyendo

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