Donde pongo el ojo…

Donde pongo el ojo
No importa lo que distante que parezca una realidad, con la suficiente atención la atraes verdaderamente rápido hacia ti, así que mejor presta atención.

Pongo la bala, algo así es lo que sucede con mi atención, donde pongo mi atención, genero el punto de atracción que crea mi realidad, ergo, si mi atención está en la enfermedad, ¿adivina? Exacto, no importa si mi pensamiento es “No quiero enfermar”, mi atención está en la enfermedad, no en la salud. Ahora bien, si mi entorno es capaz de influenciarme, al punto que lo más importante es la información que de él emana, entonces estaré siendo víctima por defecto, de la transmisión de un mensaje que puede o no ser cierto (dicen que, para contar una buena mentira, es necesario un componente de realidad).

La mente no entiende en palabras, entiende vibraciones.

Las palabras son solo una herramienta para transmitir la vibración, pero no la crean, esta es creada por los pensamientos. Entonces la palabra NO, dista mucho de ser un pensamiento, en consecuencia, no genera vibración alguna, por lo que la mente no la procesa y se queda con la vibración que se genera a través de las emociones infundadas o influenciadas por las palabras, es decir, en el ejemplo anterior, enfermedad. Pero ejemplos hay infinitos y te cito dos que me llaman poderosamente la atención. 1. El bombardeo que existe en España de campañas publicitarias de empresas aseguradoras, todas orientadas a INFUNDIR miedo a los siniestros, con el único fin de vender pólizas, no está en discusión la importancia de tener una, pero si el bombardeo de mensajes que siembran el miedo colectivo, haciéndolo crear realidades “negativas” en su entorno. 2. El virus de moda, hace unos años fue la gripe aviar, ahora el que todos conocen. Si, ya se, se ha muerto gente y que es grave (eso no está en discusión ni cuestionamiento), pero cuantas personas han fallecido en comparación con la diabetes o pero aún, con accidentes de tránsito. ¿No se si me explico bien?

La invitación de hoy: Observa tu comportamiento y aprecia la cantidad de influencia que ejerce el entorno y sus mensajes, en tu comportamiento. Si lo ves, entonces puedes hacer algo al respecto, si a pesar de lo que he escrito, sigues argumentando a favor del miedo y que los medios tienen la razón, entonces, no pasa nada, ya te darás cuenta.

Todo lo mejor para ti.-

Bilko Castro Arias

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