
Los procesos de transformación son verdaderamente complejos y tan individuales como personas hay en este mundo. Lo que si es común para todos es que, cada transformación requiere, necesariamente que haya un momento de quietud y de calma que permita el desarrollo de nuevos patrones y formas, no solo físicas, sino también sutiles. Esta quietud no implica no hacer nada, pero si, prestar toda la atención necesaria para que el proceso se lleve a cabo con “CONSCIENCIA”.
Por es lo que se ve en el desarrollo de un embrión dentro del huevo de cualquier omnívoro, dentro de una semilla o dentro del propio ser humano.
El resultado final es lo que vemos luego de un proceso cuyo tiempo de duración está determinado por la transformación requerida para tal fin. Es así como el huevo de un águila demora 6 semanas aproximadamente antes de eclosionar y un bebe humano requiere de 36 a 40 semanas. O tal vez uno de los casos más dramáticos es la semilla del bambú, que demora 7 años en germinar. Es como que cae una semilla y a los 7 años, alguien pasa cerca de donde calló y dice, apareció un bambú de repente.
Nada ocurre de repente.
Así es, nada aparece de repente y nadie se muere de repente. Cuando esto parece ocurrir es porque no hemos prestado demasiada atención a los procesos que se gestan de manera silenciosa. Nadie tiene éxito por suerte, tampoco llega a la quiebra de repente, solo hay que prestar atención a las señales. Lo mismo ocurre con el despertar de la consciencia, no es que de repente comprendes lo que sucede, es que en tu proceso de transformación te vas preparando para poder ver más allá de lo evidente de las situaciones.
La invitación de hoy: Obsérvate hoy más que nunca. Estamos en tiempos que requieren que reestablezcamos la conexión con la esencia de nuestros SERES y para ello, es necesario transformarnos conscientemente ya que nadie puede hacer esta tarea por ti, por más que pidas o creas, Dios no intervendrá para despertarte, eso es algo que deberás hacer por ti mismo y sin despertador, aunque las alarmas ya están sonando.
Todo lo mejor para ti.-
Bilko Castro Arias