Una idea sobre el cambio planetario II.

Si hay algo que debemos tener claro a estas alturas, es que vivimos en un planeta que lejos de ser una roca aparentemente inerte, es un complejo organismo viviente que nos permite desarrollar la experiencia de vida, siendo parte del sistema que le ayuda a evolucionar a través de una relación simbiótica que, al mismo tiempo, contribuye a nuestra evolución como especie y también como civilización. Es decir, evolucionamos y al mismo tiempo ayudamos al planeta a evolucionar, que al mismo tiempo está evolucionando y nos ayuda a avanzar. Si, coincido en que parece un trabalenguas, pero también hemos aclarado lo complejo que es explicar todas estas situaciones con palabras, así que mientras, avancemos.

En ese sentido el cambio planetario nos impulsa como lo haría la fuerza centrífuga que percibimos cuando jugamos en la rueda de un parque.

Entonces si el planeta evoluciones, es porque tiene consciencia y si este planeta la tiene, el cuerpo planetario por excelencia, el dador de vida, la estrella madre también ha de tenerla. Vaya concepto, ¿cierto? Y aunque te cueste asimilar al lugar donde has habitado toda tu vida como un ser viviente, dentro de un sistema mucho más complejo y a la estrella que nos da luz y calor como un organismo viviente, entonces quiere decir que puedes estar dentro del grupo de personas que atraviesan este primer salto por primera vez, esos que están despertando de a poco a pesar que el despertador sonó hace mucho tiempo. Si bien es cierto que el mundo se está acabando desde su creación (siempre ha habido profetas que anuncian su final), este fin no es necesariamente la destrucción física del planeta. Casi siempre se ha referido a cambios significativos en el nivel de consciencia de la civilización humana.

No se trata del fin del mundo tal y como lo vemos en las superproducciones de Hollywood, no, se trata de algo más sutil y más humano.

El planeta seguirá su curso en el vasto universo hasta que su ciclo de vida, o bueno, mejor dicho, el de la estrella del sistema se extinga. Mientras la humanidad continuará reciclándose en civilizaciones que iniciarán el proceso evolutivo desde el principio, una y otra y otra vez, permitiendo que más y más seres evolucionen. Entonces, es menester plantearnos que no somos los primero y tampoco seremos los últimos en habitar este planeta, una idea que nos permitiría dejar el romanticismo de las leyendas urbanas sobre una invasión extraterrestre con fines de exterminio. Al final, todos somos extraterrestres ya que nacemos aquí, pero desconocemos de dónde venimos, donde hemos estado y hacia donde vamos.

La invitación de hoy: Abre tu mente y también tu corazón para que logres experimentar de primera mano, las respuestas a estas preguntas que están sin que las notemos. La consciencia es compleja de comprender solo cuando no hemos tomado las riendas de nuestro pensamiento para comenzar a saber más sobre el mundo en el que vivimos.

Todo lo mejor para ti.-

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