
Es un hecho cierto y escrito en infinidad de textos, algunos con más otros con menos énfasis en los detalles de cómo esto es verdad, tal vez expresado desde el más profundo sentir de la experiencia o quizás desde el conocimiento cierto y experimentado en laboratorios, la realidad es que la interconexión existe y esta nos vincula más allá del mundo que percibimos a través de nuestros sistemas de precepción (nuestros sentidos físicos) y muchas de esas conexiones ejercen fuerzas de cambio en nuestro entorno que no somos capaces de percibir.
Si todos estamos interrelacionados, entonces todos necesitamos de todos tal y como somos.
Ya sea que necesitemos de la comprobación científica para demostrarnos la veracidad de algún hecho o que simplemente, por intuición sepas que las cosas son de tal o cual manera, debes ser consciente de que ambos, no solo tienen razón, sino que son necesarios para consolidar el desarrollo del pensamiento humano. Por siglos, las estructuras del pensamiento occidental se han avocado a la comprobación de hechos, dados por ciertos en el oriente y a su vez, este afán de encontrar respuestas, ha dado origen a un desarrollo científico sin dudas impresionante. Me tomo el atrevimiento de decir que no siempre se ha favorecido la mejor opción de la ciencia, como en el caso de Edison y Tesla, ya está más que comprobado que la corriente continua planteada por Tesla es mucho, pero mucho más eficiente que la alterna de Edison o el favorecimiento de la teoría microbiana de la enfermedad de Louis Pasteur vs Antoine Bèchamps quien enfrentó esta teoría, hoy en día muy cuestionable.
Lo cierto es que todo lo que sucede en esta esfera azul, tiene el propósito de contribuir al desarrollo humano en todos sus aspectos, tanto cotidianos como espirituales. Si, incluso las guerras.
Hoy en día, tiempos llenos de enfrentamientos de “ideologías” y maneras de pensar, momentos en los que la información viaja a velocidades asombrosamente rápidas, se presentan los retos más grandes de la humanidad y no se trata de la aceptación de ideas ajenas o diversas, sino a la verdadera comprensión de la función del momento en que se vive. NO estoy diciendo que debamos aceptar aquello que atente contra los principios básicos de convivencia social o peor aún que atenten con el flujo natural de los hechos, sino a comprender el rol que juega cada quien dentro de este entramado invisible y la responsabilidad que este rol conlleva.
Todos tenemos un rol, y ese rol trae consigo la responsabilidad de aprender la lección.
Hay quienes se sienten llamados a transmitir información que consideran de interés, quienes lo hacen de manera vehemente (tal vez aferrados a alguna emoción como el miedo o la ansiedad) y algunas veces sin sentido aparente, otros, se escudan pasivamente en sus ideas bien estructuradas refutando información que contradice lo que tienen por cierto. En ambos casos, hay razón, hay sentido y aunque no lo parezca, algo de orden, pero sin comprensión de los motivos ajenos para estar del lado que han decidido estar. Es allí donde aparecen los conflictos y con estos, las oportunidades de crecer y desarrollarse. Una vez más, no se trata de aceptar ciegamente lo que llega, sino de hacer el ejercicio de comprender más allá de lo evidente y de identificar, observar y superar las emociones adversas que generan el rechazo inicial.
La invitación de hoy: Hazte consciente de lo vinculado que estamos y del rol individual que tienes en el entramado que ves y en el que no ves. No solo es sutil que implica al de las leyes cuánticas, sino también al de tu consciencia personal y tu conexión con ese campo que percibes a través de tu intuición, que sabes que existe y muchas veces no eres capaz de aceptar. Solo así lograrás un verdadero avance en términos de consciencia espiritual.
Todo lo mejor para ti.-
Bilko Castro Arias