Complacer

Nuestra misión en esta vida es la de aprender y tal vez es por ello que nos mantenemos en una lección constante, más aún cuando pensamos que hemos aprobado alguna materia, se

Cuando la conexión con Dios es directa, la aprobación es inmediata y lo sabemos en nuestro corazón.

nos presenta en frente alguna experiencia repetida que nos reta a superarla una vez más, con cierto grado de dificultad.

A pesar de esta misión, casi siempre nos empecinamos en querer complacer a alguien diferente de nosotros mismos. Buscamos aprobaciones a nuestras acciones, relaciones o decisiones en otras personas como queriendo descargar la responsabilidad de lo que estamos próximos a emprender.

Más allá de todo esto, tenemos la gran realidad de que no necesitamos la aprobación de ninguna persona para llevar a cabo algo, tampoco para la manera en como lo haremos, pues creas o no, todo se lleva a cabo de manera perfecta estemos o no en consciencia de la presencia de Dios en nuestras vidas. Él guía nuestros pasos y en definitiva, es a este orientador al único que debemos complacer ya que por sobre todas las cosas, no  solo conoce lo que queremos, sino lo que necesitamos para ser mejores personas.

Todo lo mejor para ti.-

Primero lo primero.

La mayoría de nuestras fallas obedecen a que de alguna manera intercambiamos las prioridades o simplemente dejamos de lado algunas de ellas en detrimento de otras. Así, le damos a veces más importancia al trabajo que a la familia o nos encerramos en alguna actividad o deporte para evadir alguna responsabilidad, de trabajo o de familia. No te

Dar prioridad a las actividades que nos hacen avanzar, irremediablemente nos conducirá al éxito.

sientas culpable si te identificas, a veces esto es inconsciente.

De cualquier manera, si tenemos claridad sobre lo que en realidad se quiere obtener o alcanzar, es más sencillo establecer prioridades en nuestra agenda diaria y ajustar la rutina para de alguna manera, avanzar hacia eso que anhelamos. Deja un poco de lado aquello de que el día no alcanza y de que te cuesta organizarte. Si esto ocurre es que no has decidido escribir lo que quieres y como lo vas a lograr y las excusas siempre estarán a la orden para justificar el no hacer lo que “quieres hacer”

Trabajar en nuestro crecimiento requiere de esfuerzo ya que como hemos mencionado en estas reflexiones, en el camino de la evolución, nada es gratuito. Hacer primero lo primero nos dará tranquilidad de que hicimos lo que correspondía ese día para avanzar y eventualmente quedará tiempo para distraerte, si lo hacemos al contrario, seguramente la distracción gracias a tus egos, tomará ventaja y te hará perder tiempo valioso de actividades productivas. No hagas retrospectivas de tu vida, comienza hoy y verás los cambios más temprano que tarde.

Todo lo mejor para ti.-

Tiempo de escuela.

¿Te imaginas como sería el mundo si viviéramos y pensáramos como cuando estábamos en el cole? Un tiempo donde aprendimos jugando y los amigos eran para siempre, cuando las rabietas duraban hasta el siguiente recreo o a lo máximo hasta el próximo día.

Ser como niños es vivir en una aventura donde la vida no es más que un lugar para aprender.

Más de este artículo en el libro de Conexión Permanente

Todo lo mejor para ti.-

Bilko Castro Arias

El mayor de los miedos.

Nuestros egos se encargan de generar muchos miedos en nuestra mente. Cada quien cuenta con una carga importante de ellos y los va empleando durante toda su vida. Considera esto, la emoción suele ser un gran obstáculo, pero ¿Qué tal si la empleamos de manera que funcione de impulso para superar las barreras que la vida nos impone?

La función del miedo es la de protegernos de aquello que sentimos o pensamos nos hará daño. Más que una emoción es un instinto de preservación que empleado de manera pronta y oportuna puede ser una herramienta poderosa.

Si no tuvieras miedo, ¿Que harías? ¿Tal vez lograr lo que te propones sin excusas?

Pero hoy día, la mayoría de los miedos están solo en nuestra mente, son creencias implantadas que nos mantienen limitados y en la medida en que les damos importancia, se van haciendo más poderosos, tanto que llegamos a creer que somos incapaces de lograr cualquier cosa que se nos plantee. Tal vez el mayor de los miedos sea el de no tener miedos, pues esto nos colocaría en la posición de hacernos verdaderamente responsables de lo que somos y donde estamos, sin las excusas que ponemos cada vez que queremos hacer algo y no lo hacemos.

¿A que le estas teniendo miedo hoy?

¿A hablar en público?, dificilmente las personas lastiman a un orador. ¿Tener éxito? Que tanto mal te puede hacer algún dinero o reconocimiento extra. ¿La muerte? Eso va a ocurrir hagas lo que hagas, así que dedícate a vivir mientras sabes que estás vivo. ¿Al rechazo de alguien? Si no te atreves ahora, puede que no tengas otra oportunidad. Solo piénsalo bien y ponte en acción. Nada nos limita más que nosotros mismo.

Todo lo mejor para ti.-

Renacer.

A diario tenemos la fortuna, al menos los que pueden leer esta nota, de renacer  y lo mejor de todo es que lo hacemos con la experiencia de todos los días anteriores, es decir, no olvidamos nada, ¿O si lo hacemos?

Al igual que el ave Fenix siempre renacemos, a diario y lo hacemos con la experiencia de todos nuestros días anteriores.

Nos perdemos el panorama de nuestras vidas porque no recordamos que ya hemos tenido la experiencia resolviendo situaciones, incluso más complicadas que las que se nos presentan a diario. Caemos en el juego de nuestros egos al permitir que la emocionalidad controle nuestras acciones haciéndonos repetir eventos con actores y escenarios un poco diferentes.

Renacer a diario es una experiencia extraordinaria en sí misma y si a ello le sumamos que no tenemos que iniciar de cero el día, pues tanto mejor. No pierdas la perspectiva real de la vida, puedes opinar que estas palabras son un tanto exageradas, pero eso serían pensamientos de tus egos, o ¿no estarás de acuerdo conmigo que es mejor pensar que sabes?

Todo lo mejor para ti.-

Explosión.

No cabe ninguna duda de que somos seres emocionales, vivimos por y para sentirlas de la manera como sea posible, deseamos estar en contacto con nuestra emocionalidad, sin importar que esta nos lastime o peor aún, sea una emoción que nos lleve a la autodestrucción.

Tanto más complicado es cuando negamos esta realidad y nos empeñamos en reprimir esas expresiones que sentimos, que sabemos que son correctas así nos sean del todo positivas. La alegría y la rabia son las más comúnmente acumuladas, casi siempre nos empeñamos en suprimirlas por convencionalismos sociales, más comúnmente llamados “El Deber Ser”.

Nuestro cuerpo no soporta la energía emocional reprimida, y mucho menos cuando esta alcanza los niveles que sobrepasan nuestra propia capacidad de acumulación. Llega entonces el momento en el que explotamos, aparentemente sin sentido ni razón alguna y es cuando una pequeña rabieta se convierte en feroz Ira o unas risas reprimidas en Ironía hiriente. Esta explosión arrasa con todo, destruye cualquier cosa buena que hayamos construido hasta ese momento con el agravante de que una vez realizada la explosión, difícilmente podemos dar marcha atrás.

Las explosiones de emociones reprimidas, suelen causar un daño terrible en nuestro entorno y a nosotros mismos.

Dedicarnos a vivir va mucho más allá de la contemplación de nuestro entorno y de como hemos conversado en varias ocasiones, de orar y meditar. La invitación es a observarte con detenimiento y a darte cuenta de lo que sientes, pues allí es donde encontramos el verdadero origen de las lecciones de la vida.

Todo lo mejor para ti.-