Lo complicado de asimilar.

                             Credit: freshidea – stock.adobe.com

Ahora bien, si nuestros sistemas de percepción son limitados y tenemos claridad sobre esto, entonces, ¿por qué nos cuesta tanto entender que si hay cosas que simplemente no podemos ver/escuchar/percibir y luego las llamamos milagros o sobrenaturales? Nuestra mente se niega a aceptar realidades más allá de los sistemas a través de los cuales percibe el mundo. Pero ¿Por qué? La respuesta está en la palabra “CONTROL”.

Por ahora, somo esclavos de nuestra herramienta, la mente. De ahí que sucumbamos ante nuestras creencias y no demos crédito al mundo que existe y no somos capaces de percibir.

Si, hay cuerpos sutiles que no percibimos, por ejemplo, el alma tiene un cuerpo físico que vibra en una frecuencia más alta que la de nuestros cuerpos de 3ra dimensión, este y otros elementos que existen en ese mismo nivel y que de tener acceso, pasaríamos a tener poderes más allá de la comprensión actual. Sistemas de percepción amplificados que nos darían una nueva perspectiva del mundo que nos rodea. Ahora cabría otra pregunta, ¿Seríamos capaces de tolerar y procesar una mayor cantidad de información? Digamos que tuviésemos la misma capacidad olfativa que un perro, ¿Toleraríamos esa cantidad de información? Ya que ese es el verdadero punto de interés.

¿Para que quisiera percibir más si no estoy preparado para ello?

Pero todo viene, ya tendremos esas capacidades, pero antes es necesario entrenar y entrenar seria y disciplinadamente. Entrenar nuestra mente para que pueda ser capaz de enfocarse al mismo tiempo que reconoce esas otras cosas que percibe, una visión 360 donde el mundo gira a la velocidad que necesitamos y no a la que creemos que va, no es percibirlo todo, eso ya lo hacemos, es saber que lo percibimos todo, estar conscientes de ello y utilizar la información para el beneficio propio y el bien mayor.

La invitación de hoy: Comienza a entrenar de la manera como mejor se ajuste a tu manera de vivir. Meditando, orando, haciendo yoga o tai chi. Pero no repitiendo oraciones por repetirlas, sino comprendiéndolas, percibiendo las sensaciones en nuestro cuerpo y prestando atención al dialogo interior que, en este caso en particular, provendrá de la fuente en lugar de nuestra mente.

Todo lo mejor para ti.-

Bilko Castro Arias

Deja un comentario