El mayor de los miedos.

Nuestros egos se encargan de generar muchos miedos en nuestra mente. Cada quien cuenta con una carga importante de ellos y los va empleando durante toda su vida. Considera esto, la emoción suele ser un gran obstáculo, pero ¿Qué tal si la empleamos de manera que funcione de impulso para superar las barreras que la vida nos impone?

La función del miedo es la de protegernos de aquello que sentimos o pensamos nos hará daño. Más que una emoción es un instinto de preservación que empleado de manera pronta y oportuna puede ser una herramienta poderosa.

Si no tuvieras miedo, ¿Que harías? ¿Tal vez lograr lo que te propones sin excusas?

Pero hoy día, la mayoría de los miedos están solo en nuestra mente, son creencias implantadas que nos mantienen limitados y en la medida en que les damos importancia, se van haciendo más poderosos, tanto que llegamos a creer que somos incapaces de lograr cualquier cosa que se nos plantee. Tal vez el mayor de los miedos sea el de no tener miedos, pues esto nos colocaría en la posición de hacernos verdaderamente responsables de lo que somos y donde estamos, sin las excusas que ponemos cada vez que queremos hacer algo y no lo hacemos.

¿A que le estas teniendo miedo hoy?

¿A hablar en público?, dificilmente las personas lastiman a un orador. ¿Tener éxito? Que tanto mal te puede hacer algún dinero o reconocimiento extra. ¿La muerte? Eso va a ocurrir hagas lo que hagas, así que dedícate a vivir mientras sabes que estás vivo. ¿Al rechazo de alguien? Si no te atreves ahora, puede que no tengas otra oportunidad. Solo piénsalo bien y ponte en acción. Nada nos limita más que nosotros mismo.

Todo lo mejor para ti.-

Renacer.

A diario tenemos la fortuna, al menos los que pueden leer esta nota, de renacer  y lo mejor de todo es que lo hacemos con la experiencia de todos los días anteriores, es decir, no olvidamos nada, ¿O si lo hacemos?

Al igual que el ave Fenix siempre renacemos, a diario y lo hacemos con la experiencia de todos nuestros días anteriores.

Nos perdemos el panorama de nuestras vidas porque no recordamos que ya hemos tenido la experiencia resolviendo situaciones, incluso más complicadas que las que se nos presentan a diario. Caemos en el juego de nuestros egos al permitir que la emocionalidad controle nuestras acciones haciéndonos repetir eventos con actores y escenarios un poco diferentes.

Renacer a diario es una experiencia extraordinaria en sí misma y si a ello le sumamos que no tenemos que iniciar de cero el día, pues tanto mejor. No pierdas la perspectiva real de la vida, puedes opinar que estas palabras son un tanto exageradas, pero eso serían pensamientos de tus egos, o ¿no estarás de acuerdo conmigo que es mejor pensar que sabes?

Todo lo mejor para ti.-

La fragilidad de las cosas.

La mejor manera de evitar el temor a ser lastimados es entregando nuestro afecto de manera espontánea.

¿Has estado alguna vez en una oficina postal con el propósito de realizar el envío de una encomienda muy frágil? La sensación de inseguridad con respecto del objeto a ser enviado es enorme. Lo envuelves con celo, colocas papel periódico, procuras plástico con burbujas de aire, de ser posible anime, lo colocas en una caja y por último te aseguras de que esté muy bien apretada la cinta plástica que la sella.

Algo parecido sucede cuando alguien te quiere demostrar afecto. Al final del día lo entrega con todo el temor para ver como el agente postal hace caso omiso, no solo a sus advertencias sino al sin fin de letras que indican FRAGIL. Luego, una vez recibido y habiendo pagado el envío, literalmente lo lanza junto con el resto de los paquetes. Es entonces cuando nuestro temor se convierte en rabia y de allí en adelante lo único que podemos hacer es rezar para que la encomienda no haya sufrido por los impactos.

Con nuestras emociones es similar, a veces intentamos  entregar algo de afecto con temor al rechazo, pero en la mayoría de las veces, somos ese agente postal que sin el menor cuidado trata las entregas ajenas. Presta atención a lo que recibes de los demás, casi siempre te entregan su confianza para que trates ese paquete con delicadeza. Parece  difícil, pero no lo es tanto. Presta atención al momento presente, solo así te darás cuenta de la manera como se comunican contigo y las intenciones que le imprimen a sus acciones.

Todo lo mejor para ti.-

Explosión.

No cabe ninguna duda de que somos seres emocionales, vivimos por y para sentirlas de la manera como sea posible, deseamos estar en contacto con nuestra emocionalidad, sin importar que esta nos lastime o peor aún, sea una emoción que nos lleve a la autodestrucción.

Tanto más complicado es cuando negamos esta realidad y nos empeñamos en reprimir esas expresiones que sentimos, que sabemos que son correctas así nos sean del todo positivas. La alegría y la rabia son las más comúnmente acumuladas, casi siempre nos empeñamos en suprimirlas por convencionalismos sociales, más comúnmente llamados “El Deber Ser”.

Nuestro cuerpo no soporta la energía emocional reprimida, y mucho menos cuando esta alcanza los niveles que sobrepasan nuestra propia capacidad de acumulación. Llega entonces el momento en el que explotamos, aparentemente sin sentido ni razón alguna y es cuando una pequeña rabieta se convierte en feroz Ira o unas risas reprimidas en Ironía hiriente. Esta explosión arrasa con todo, destruye cualquier cosa buena que hayamos construido hasta ese momento con el agravante de que una vez realizada la explosión, difícilmente podemos dar marcha atrás.

Las explosiones de emociones reprimidas, suelen causar un daño terrible en nuestro entorno y a nosotros mismos.

Dedicarnos a vivir va mucho más allá de la contemplación de nuestro entorno y de como hemos conversado en varias ocasiones, de orar y meditar. La invitación es a observarte con detenimiento y a darte cuenta de lo que sientes, pues allí es donde encontramos el verdadero origen de las lecciones de la vida.

Todo lo mejor para ti.-

Herid@.

Durante las relaciones humanas  en algún momento nos sentimos «lastimados por acciones de terceros». Palabras, actitudes o incluso inacciones, desatan en nuestro interior tormentas emocionales cargadas de sentimientos de ira y resentimiento.

La víctima se alimenta de nuestras emociones de ira y resentimiento, no le permitas que tome el control de tu vida.

Hasta aquí todos compartimos la sensación, porque de alguna u otra manera la hemos vivido, bien sea por propia experiencia o la de un cercano. Pero ¿Que ocurre si en este camino del despertar nos vamos haciendo responsables hasta de esas emociones?

Está claro que no es una tarea sencilla esa de asumir que somos responsables hasta de la rabia que sentimos porque alguien nos hizo X cosa. Sentirnos  “víctimas” en algún evento, por haber perdido algo que considerábamos valioso, es la primera reacción y está dentro de lo normal. Lo no tan bueno es cuando esa  actitud, la de “víctima”, comienza  a convertirse en protagonista del día a día y las consecuencias bien las conocemos. El despertar es un camino lleno de obstáculos que son pruebas para nuestra madurez y esta comienza por hacernos responsables de todo en nuestras vidas.

Todo lo mejor para ti.-

Amor y amar.

El pensamiento lineal (binario) nos lleva a malinterpretar la acción de Amar a alguien, con frecuencia y dependiendo de como se realice dicha acción, el amante o amador, puede quedar en desventaja. Aunque no lo parezca, nadie ama solo, el amor siempre es reciproco, lo que sucede a veces, es que uno de los dos no se da cuenta que ama, incluso, argumenta diciendo “es que yo soy así” o “esa es mi manera de expresar amor”.

En el amor, Nadie nos puede lastimar, aun si le damos el permiso. Nos lastimamos nosotros mismos.

El sentimiento del amor es universal y eterno en el tiempo, es algo que por lo pronto pocos conocen. Amar, el verbo se actúa y se demuestra ya que de lo contrario, nuestra mente limitada no alcanza a comprenderlo y al no poder hacerlo, entonces lo procesa como si la otra persona no me amase. Si bien el amor es único, las maneras de amar son infinitas.

Así expresar amor puede significar hacer cosas imposibles de creer. Entraría a cobrar validez la popular frase “Hay amores que matan” y nuevamente alguien diría –Que locura pensar que quien me “hace daño” me ama. El “daño que nos hacen” está solo en nuestra mente, o es que acaso ¿Cuándo alguien te “ha lastimado” luego no ha aparecido algo mejor? Piénsalo bien, en todo revés, esta la semilla de algo maravilloso y esto aplica para todo, incluso el amor.

Todo lo mejor para ti.-