Fluir

El agua al correr, siempre encuentra un camino para avanzar, no importa lo complicado del obstáculo.
El agua al correr, siempre encuentra un camino para avanzar, no importa lo complicado del obstáculo.

Si buscas esta palabra en internet, específicamente en Google, vas a encontrar 4.690.000 resultados y entre los primeros, luego de los significados y sinónimos, hallarás una gran cantidad de páginas espirituales que hablan al respecto. Fluir con la Naturaleza, Psicología en positivo, etc… entre otros. Pero ¿Que significa en realidad fluir en términos de espiritualidad? Es una palabra que suele utilizarse con cierta ligereza, tal vez sin haber practicado este verbo en la vida personal. Fluir, más allá de simplemente ver las cosas suceder, implica una responsabilidad muchas veces complicada de asumir.

Fluir con las situaciones requiere entre muchas cosas:

  1. Responsabilidad con uno mismo: ser responsables en no querer controlar las situaciones y ser capaces de aceptar los resultados por contrarios que estos nos parezcan.
  2. Una visión amplia de los acontecimientos: que nos permita ver más allá de lo evidente, una visión que nos muestre no solo el hecho en sí, sino las infinidad o algunos de las infinitos futuros probables que nos permitan tomar una mejor decisión.
  3. Consciencia: para darnos cuenta del proceso en la medida que lo vamos viviendo.
  4. Fortaleza: para poder ver las emociones que se van desatando a lo largo del proceso y mirarlas como reacciones normales, sin darle fuerza a ninguna en particular.

Estos elementos conforman la balsa que nos permitirá navegar cualquier río por contrario que parezca a nuestro sistema de creencias.  Como ves, ya eso de fluir se va complicando, es algo más allá que convertirnos en simple espectadores de los hechos, nos lleva a ser protagonistas, pero desde una perspectiva amplia.

¿Cómo saber que no fluimos con los hechos? No es tan sencillo, pero algunos indicios pueden ser:

Nadar contra la corriente tiene serias implicaciones, particularmente en el tiempo que invertimos en aprender algo.
Nadar contra la corriente tiene serias implicaciones, particularmente en el tiempo que invertimos en aprender algo.
  1. Sentir, particularmente, emociones de rabia por la sensación de pérdida de control. Es decir, las cosas no son como “Yo quiero que sean”.
  2. Argumentar permanentemente sobre los motivos que generaron la situación en lugar de hacer un esfuerzo por ver hacia adelante.
  3. Emitir juicios y negar responsabilidades sobre los hechos. Preferimos culpar a otros en lugar de asumir.
  4. Ser víctimas de la situación y sentir que todo está en nuestra contra.

Esto de fluir es algo complejo, pero al igual que la paciencia no es una cualidad que se pida, es una para practicar a diario. Con disciplina todo es posible.

Todo lo mejor para ti.-

Anuncios

2 respuestas a “Fluir

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s