Puede que no sea la mejor persona ni tampoco el más perfecto ser humano, pero es mi mejor amigo. No me dice que hacer, sino que me muestra el camino, sin vacilar, avanza campante a mi lado y a veces tras de mí.

No dice, hace Sigue leyendo
Puede que no sea la mejor persona ni tampoco el más perfecto ser humano, pero es mi mejor amigo. No me dice que hacer, sino que me muestra el camino, sin vacilar, avanza campante a mi lado y a veces tras de mí.

No dice, hace Sigue leyendo

Todo y todos tenemos un lado oscuro, algo que consideramos que no es bueno para nosotros ni para nadie más. Son aspectos que no nos gustan y que de seguro están fuera de las normas de convivencia bajo las cuales decidimos vivir esta experiencia. Coexistimos con ese lado carente de luz y es este el que nos genera, casi siempre, los más fuertes dolores de cabeza en cuanto a situaciones “problemáticas” se refiere.
Hemos compartido en este blog que nada es absolutamente malo ni absolutamente bueno, de hecho, conceptos como estos solo existen dentro de los convencionalismos sociales y que por dañina que parezca alguna situación, todo es parte de una experiencia de vida individual en la que, tanto víctimas como victimarios son instructores que muestran lecciones que necesitamos aprender. Por otra parte, también es mucho lo que está escrito respecto de la importancia de la atención que prestamos a las situaciones de nuestras vidas, donde ponemos el foco fortalecemos a uno u otro lado de la moneda, al iluminado o al oscuro.
Bien dijo Albert Einstein “La oscuridad, en realidad, es la ausencia de luz”. Así, si todos tenemos lugares oscuros, ya sabemos que lo único que ocurre es que no le hemos mirado con la claridad necesaria.

La invitación de hoy: En la medida que vayas iluminando tus espacios, salir de la oscuridad en la que te encuentres, sea cual sea, será más sencillo y al iluminarte irremediablemente traerá luz a tus espacios y a quienes te rodean.
Todo lo mejor para ti.-

¿Dónde encontrarla? Que difícil se pone, se esconde y casi nunca aparece cuando más la necesitamos. Pero está allí, dice el maestro. – ¿Dónde? Pregunta el alumno
– Allí justo frente a ti, contesta el maestro con paciencia.
– Pero solo estamos Sigue leyendo

Luego y durante tantas pruebas lo mínimo que esperamos son unas vacaciones, un descanso de tanto trabajar, lo “malo” es que este proceso es continuado, no se detiene por nada del mundo pues de él depende nuestra evolución y aunque nadie tiene respuesta cierta a la pregunta ¿Qué hay más allá? Siempre es bueno estar preparado. Todo apunta a que el final aquí no es el final de Sigue leyendo

Ahora bien, seamos claros, la mayoría de las veces no aprobamos el examen emocional a la primera, a veces ni en las 25 primeras veces que lo presentamos y ¿Qué es lo que ocurre? Acto seguido comenzamos a quejarnos, a reclamarle a Dios que, que fastidio tanto trabajar y rezar, el ir a misa los domingos para que permita que todo suceda al contrario de como se lo Sigue leyendo

A este punto del año ya hemos conversado sobre muchos tópicos que aunque parecieran desarticulados, están mucho más vinculados de lo que pudieras imaginar. Si hiciéramos la pregunta ¿Cuál es la finalidad de la vida? Seguramente tendríamos siete mil millones de respuestas diferentes con argumentos muy parecidos, algunos coincidirían pero al momento de aclarar, daría un Sigue leyendo
Debe estar conectado para enviar un comentario.