Creencias limitantes y otros elementos.

Quiero, puedo y lo hago.

Nunca es una sola cosa la que incide en nuestro desarrollo, bien sea impulsándolo o retrasándolo. Entre esos elementos, el que más no afecta es, nuestro sistema de creencias. Este determina la realidad en la que vivimos y de la cual se nos hace complicado salir, principalmente cuando nos sentimos Sigue leyendo

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Aunque no me lo crea.

Cuando aparezcan las situaciones, no las llames increíbles, llámalas impresionantes

Las cosas buenas de la vida aparecen siempre y a pesar de mis quejas y dudas. El problema real ocurre cuando comienzo a pensar que no es posible o que no lo merezco y es cuando aparece esa des-alineación entre pensamientos y deseos cuando comienza a mermar la fuerza en la atracción, lo Sigue leyendo

Lucha interna.

Es creer para poder ver.
Es creer para poder ver.

Cuando comienzo a recibir los regalos de Dios, es decir, cuando estoy despertando a la realidad, me cuesta darme cuenta que ciertamente son míos y muy merecidos. Frases como “Será posible” o la más popular  “Que increíble lo que me acaba de ocurrir” conforman el repertorio de expresiones que indican que no me siento merecedor de lo que Sigue leyendo

¿Crees?

La magia solo puede ser vista por quienes creen en ella.
La magia solo puede ser vista por quienes creen en ella.

Parte importante de nuestra vida se basa en la habilidad que tenemos para creer, no solo en lo que somos capaces de percibir a través de nuestros sentidos, sino especialmente en aquellas cosas que no es posible percibir con nuestros sentidos o que al menos, pensamos que no es posible hacerlo. Es de esta manera que creemos en Dios, el destino, la suerte, entre muchas otras creencias que, dependiendo del nivel de fe, se hacen más o menos perceptibles en nuestras vidas y en la medida que logramos Sigue leyendo

Conexiones.

Al igual que en el ajedrez,  una acción puede generar un sin fin de posibilidades donde pocas de ellas te conecten con el éxito
Al igual que en el ajedrez, una acción puede generar un sin fin de posibilidades donde pocas te conectan con el éxito

Seguramente has escuchado la frase, “Una cosa llevó a la otra y así…” cuando alguien comenta sobre las casualidades de algún evento en que se vio involucrado por mera “suerte”. Com Sigue leyendo

Estamos listos.

Si colocásemos signos de interrogación a este título, seguramente obtendríamos varias respuestas de cada quien, incluso algunas parecidas a: “Claro que estoy listo, lo que pasa es que…“ Y luego de ese QUE, tendríamos las historias más variadas, argumentos seguramente válidos  para no hacer lo que deberíamos estar haciendo.

Siempre que lo sintamos, estaremos listos para hacer lo que sea.
Siempre que lo sintamos, estaremos listos para hacer lo que sea.

Si logramos ver en retrospectiva, nunca hemos estado listos para asumir las responsabilidades que hemos asumido en la vida y pareciera que en la medida que avanzamos, vamos sintiendo mayor inseguridad a la hora de hacer lo que es menester realizar, especialmente si se trata de nuevas áreas en las que ciertam Sigue leyendo

Conociéndome.

Cuando alguien está en una situación que a la vista de cualquier, puede considerarse sumamente incómoda o muy en el fondo, es en ese momento en el que hay solo dos caminos posibles. Enfrentar el reto de cambiar o continuar viviendo en el mundo del dolor y el sufrimiento.

Tus egos te hacen creer que eres como eres. Conocerte a ti mismo es dar espacio a Dios dentro de ti.
Tus egos te hacen creer que eres como eres. Conocerte a ti mismo es dar espacio a Dios dentro de ti.

Digamos que decidimos enfrentar el reto de cambiar, los egos comienzan a alterarse, generan miedo, incertidumbre, espacios de duda absoluta sobre nosotros mismos, sobre si la decisión de cambiar ese trabajo que no nos gusta, dejar una relación nociva, mudarse de país, entre otras, son las correctas. Esa es su función, generar situaciones de conflicto, pero ¿Cómo ganarles?

Es complicado, pero no imposible. Ganarle la batalla a los egos es cuestión de identificarlos y verlos sin rencor, apreciarlos y agradecerles el que nos quieran cuidar, pues eso es lo que hacen, darles gracias por habernos llevado hasta ese punto, ya que de no haber llegado hasta allí (el fondo) no habríamos podido darnos cuenta de que necesitábamos cambiar. Todo esto ayuda a calmar las emociones, pero no es suficiente, enfrentar a nuestros egos significa enfrentarnos con una vida entera de aprendizajes que tal vez no sean del todo ciertos, implica explorar nuevas opciones y mirar de frente la resistencia, natural en tiempos de cambio. Intenta mirar tu vida como un espectador, aprecia el cambio, intenta ver lo positivo en la adversidad y así podrás tener alguna oportunidad frente a los egos, caso contrario, ellos vencerán y te llevarán sin darte cuenta a los mismos escenarios.

Todo lo mejor para ti.-