Explosión.

No cabe ninguna duda de que somos seres emocionales, vivimos por y para sentirlas de la manera como sea posible, deseamos estar en contacto con nuestra emocionalidad, sin importar que esta nos lastime o peor aún, sea una emoción que nos lleve a la autodestrucción.

Tanto más complicado es cuando negamos esta realidad y nos empeñamos en reprimir esas expresiones que sentimos, que sabemos que son correctas así nos sean del todo positivas. La alegría y la rabia son las más comúnmente acumuladas, casi siempre nos empeñamos en suprimirlas por convencionalismos sociales, más comúnmente llamados “El Deber Ser”.

Nuestro cuerpo no soporta la energía emocional reprimida, y mucho menos cuando esta alcanza los niveles que sobrepasan nuestra propia capacidad de acumulación. Llega entonces el momento en el que explotamos, aparentemente sin sentido ni razón alguna y es cuando una pequeña rabieta se convierte en feroz Ira o unas risas reprimidas en Ironía hiriente. Esta explosión arrasa con todo, destruye cualquier cosa buena que hayamos construido hasta ese momento con el agravante de que una vez realizada la explosión, difícilmente podemos dar marcha atrás.

Las explosiones de emociones reprimidas, suelen causar un daño terrible en nuestro entorno y a nosotros mismos.

Dedicarnos a vivir va mucho más allá de la contemplación de nuestro entorno y de como hemos conversado en varias ocasiones, de orar y meditar. La invitación es a observarte con detenimiento y a darte cuenta de lo que sientes, pues allí es donde encontramos el verdadero origen de las lecciones de la vida.

Todo lo mejor para ti.-

Dolor y aprendizaje.

Los apegos a personas y cosas materiales nos llevan distraídos haciéndonos caer en baches emocionales que, de haber estado despiertos a la hora de tomar una decisión, seguramente el resultado habría sido menos doloroso.

Agradece todos los eventos de la vida, en cada uno de ellos existe una lección para avanzar

Pero el dolor no es del todo malo, nos da lecciones, no s muestra la sensibilidad que hay dentro de nosotros, nos conecta con el corazón y de allí con Dios. ¿No es acaso en los momentos de dolor cuando recurrimos a él? Pues si y ese hecho en sí tampoco es del todo malo. Lo verdaderamente emocionante es que una vez que hemos logrado el contacto, podamos permanecer conectados, tarea difícil mientras estemos enganchados en cosas y personas.

Parece paradójico eso de agradecer hasta los “malos ratos”, pero si logramos hacer una retrospectiva de nuestros “peores momentos en la vida”, nos daremos cuenta de que han sido también cuando nos hemos conectado con nosotros mismos y realizado algún avance en términos de madurez. Haz el intento, prueba recordar y es bastante probable que te de por agradecer cada momento sin importar lo poco agradable que hayan sido.

Todo lo mejor para ti.-

Herid@.

Durante las relaciones humanas  en algún momento nos sentimos «lastimados por acciones de terceros». Palabras, actitudes o incluso inacciones, desatan en nuestro interior tormentas emocionales cargadas de sentimientos de ira y resentimiento.

La víctima se alimenta de nuestras emociones de ira y resentimiento, no le permitas que tome el control de tu vida.

Hasta aquí todos compartimos la sensación, porque de alguna u otra manera la hemos vivido, bien sea por propia experiencia o la de un cercano. Pero ¿Que ocurre si en este camino del despertar nos vamos haciendo responsables hasta de esas emociones?

Está claro que no es una tarea sencilla esa de asumir que somos responsables hasta de la rabia que sentimos porque alguien nos hizo X cosa. Sentirnos  “víctimas” en algún evento, por haber perdido algo que considerábamos valioso, es la primera reacción y está dentro de lo normal. Lo no tan bueno es cuando esa  actitud, la de “víctima”, comienza  a convertirse en protagonista del día a día y las consecuencias bien las conocemos. El despertar es un camino lleno de obstáculos que son pruebas para nuestra madurez y esta comienza por hacernos responsables de todo en nuestras vidas.

Todo lo mejor para ti.-

Legado.

Dicen que las personas, más que la personalidad, somos el legado que dejamos a la humanidad, no importa si este gana un premio NOBEL o no. Lo que somos es lo que dejamos una vez que partimos hacia la siguiente etapa evolutiva.

Ahora bien, para dejar algo hay que hacer algo y para hacerlo es importante que se tomen las acciones lo más pronto posible, tal vez hacerlas ahora mismo te pueda sonar algo apresurado, pero ¿y si no estamos mañana?

Las personas pasan, las obras y las acciones quedan.
¿Hay algo que desees dejar en tu paso por esta tierra?

La mayoría de nosotros desea hacer muchas cosas y valdría la pena preguntarse ¿Cuales de ellas realmente no son solo para nosotros? ¿Qué de todas esas cosas que deseamos hacer son más para beneficio de muchas personas antes que la satisfacción de uno de nuestros egos? Estas preguntas pueden ser una excelente manera de priorizar entre las muchas cosas que deseamos hacer, quien quita y con estas acciones de servicio terminamos recibiendo el reconocimiento que tanto anhelamos.

Todo lo mejor para ti.-

Precisión

La expresión “El tiempo de Dios es Perfecto” pareciera haberse puesto de moda por estos días. Tal vez es la mejor excusa para no haber realizado alguna actividad importante y cuando el resultado no es como esperamos, soltamos esta frase, haciendo responsable a alguien más por la imperfección.

El tiempo de Dios es perfecto solo cuando dejas el control y le permites actuar.

Esto no quiere decir que Dios no este sincronizado con los eventos, claro que lo está, es él quien los propicia. El punto es ¿En cuantas oportunidades nos aprovechamos de su perfección para postergar nuestras decisiones? Seguramente más veces de las que quisiéramos admitir.

Nuestra mente siempre nos va a jugar la trampa de hacernos creer que es cosa de Dios el que haya o no ocurrido algo o de que seamos o no exitosos. Una vez más, la atención a los detalles respecto a la manera en que vivimos son la clave para hallar la perfección de los momentos de Dios y poderlos diferenciar de nuestras creaciones.

Todo lo mejor para ti.-

La salida está ahí.

Mantener la mente ocupada en actividades es una excelente opción para evitar la

Los mensajes están por todas partes, solo apaga tus pensamientos por un instante y presta atención, la salida siempre está abierta.

intervención de los egos en nuestro que hacer diario. Esta acción en sí trae cierta confusión y tendemos a pensar que porque tenemos muchas cosas que hacer, estamos haciendo lo necesario para avanzar.

Ir hacia adelante requiere de tomar las acciones específicas que nos lleven en una dirección, no significa que exista una sola manera de hacer las cosas ya que las posibilidades son infinitas, pero si no movemos nuestra propia energía en dirección hacia lo que queremos, entonces nada ocurrirá. Sentarnos en la bicicleta es una acción, pero sin mover las piernas que accionen los pedales difícilmente avanzaremos.

Existen momentos en los que sencillamente nos sentimos estancados y ver la salida así alguien nos muestre la puerta abierta, nos cuesta. Es precisamente en estos momentos cuando seguir algunas recomendaciones es prudente. Presta atención a los mensajes (Amigos, Libros, Vallas, Audios) y haz tu parte, intenta esa salida que te proponen, en todo caso, si no funciona siempre podrás intentarlo de nuevo.

Todo lo mejor para ti.-