De regreso a casa.

Nuestro corazón es la entrada para el camino de regreso a nuestro verdero origen.
Nuestro corazón es la entrada para el camino de regreso a nuestro verdero origen.

El encuentro con Dios comienza en nuestros corazones, y el camino al corazón comienza en la mente donde habitan nuestros EGOS. Aquí es donde se complica el viaje, pues los egos siempre ponen obstáculos en nuestro camino de vuelta al corazón.

No es del todo malo, la función de los egos es la de propiciar las situaciones que nos hacen ser mejores personas. Nos llevan a retarnos, a desear más y mejores cosas para nosotros mismos, a tener relaciones estables, etc… la mayoría de las veces, surgen complicaciones cuando nuestro deseo de bienestar lo queremos imponer por cualquier medio a quienes nos rodean.

Tan fuertes son los egos que llegamos a pensar que somos como ellos lo dictaminan, con virtudes y fallas. Negamos su existencia y nos empeñamos en decir  “Es que yo siempre he sido así”. Mira con más detenimiento,  con atención, obsérvate como quien aprecia una obra de arte, seguro encuentras la salida a todo eso que no te gusta, ten siempre presente que más allá de orar y meditar, la espiritualidad es el autodescubrimiento de nuestro verdadero SER y potencial.

Todo lo mejor para ti.-

Complacer

Nuestra misión en esta vida es la de aprender y tal vez es por ello que nos mantenemos en una lección constante, más aún cuando pensamos que hemos aprobado alguna materia, se

Cuando la conexión con Dios es directa, la aprobación es inmediata y lo sabemos en nuestro corazón.

nos presenta en frente alguna experiencia repetida que nos reta a superarla una vez más, con cierto grado de dificultad.

A pesar de esta misión, casi siempre nos empecinamos en querer complacer a alguien diferente de nosotros mismos. Buscamos aprobaciones a nuestras acciones, relaciones o decisiones en otras personas como queriendo descargar la responsabilidad de lo que estamos próximos a emprender.

Más allá de todo esto, tenemos la gran realidad de que no necesitamos la aprobación de ninguna persona para llevar a cabo algo, tampoco para la manera en como lo haremos, pues creas o no, todo se lleva a cabo de manera perfecta estemos o no en consciencia de la presencia de Dios en nuestras vidas. Él guía nuestros pasos y en definitiva, es a este orientador al único que debemos complacer ya que por sobre todas las cosas, no  solo conoce lo que queremos, sino lo que necesitamos para ser mejores personas.

Todo lo mejor para ti.-

El valor del servicio.

El mundo en el que hoy vivimos está lleno de transacciones que implican el intercambio

Dar sin expectativas mejora nuestras posibilidades de recibir más de lo que pensamos que vale nuestra acción.

entre las personas, así nos encontramos en la mayoría de las ocasiones realizando labores para obtener algo de dinero o reconocimiento, dejando de lado la pasión por lo que hacemos y enfocándonos en la recompensa por nuestras acciones.

Por otra parte el servicio al ser algo intangible difícil de medir, pierde su valor y pocas personas saben o reconocen el beneficio que recibe cuando alguien obra por su bienestar, bien sea una breve plegaria o las labores de un empleado de la compañía de electricidad encargado del mantenimiento de las torres de transmisión de corriente.

En consecuencia, el valor que tiene una acción, por pequeña que sea, puede ser apreciado solo por quien la recibe, aun cuando tenga que pagar por ella. Pero ¿Que ocurre con quien sirve? Casi siempre esperamos algo y ponemos condiciones a nuestras acciones sin considerar que siempre que le damos y esperamos obtener alguna retribución por nuestras acciones de servicio, tendemos a quedarnos cortos en comparación con las recompensas que el universo nos da por el simple hecho de servir en amor. No limites tus recompensas, Da sin esperar y la divinidad se encargará de llenar tus arcas.

Todo lo mejor para ti.-

Todo pasa.

Todos los eventos “buenos y no tan buenos”, alegres, tristes, de rabia, en fin, cualquier cosa que nos haya ocurrido ya pasó y mantenernos pegados a las emociones que se generaron en dichos eventos le resta fuerza a la presencia de Dios en nuestras vidas.

El camino a nuestro corazón comienza en la renuncia a nuestros pensamientos.

Esto nos lleva a la muy repetida frase de que tenemos que “vivir en momento presente”. Pero  ¿Cómo podemos interpretar esta frase sin que nos coloque en situaciones de tener que recordar o proyectar? Estar en “El Momento Presente” requiere de dos hechos, 1.- Que tengamos nuestra mente libre de pensamientos, concentrarse en la respiración es una buena manera de iniciar el vacío de nuestra mente  y 2.- Que nuestro cuerpo esté libre de emociones, una vez libres de pensamientos, esta tarea es un poco más sencilla.

Nuestra mente descontrolada genera pensamientos dispersos a cada instante, estos a su vez derivan en proyecciones o recuerdos de escenarios que disparan emociones en nuestro cuerpo y el resto, pues lo hemos ido viviendo.

Hay solo un espacio en el que podemos hacer silencio de emociones y pensamientos. Ese lugar es nuestro corazón, es allí donde podemos saber quienes somos y que es lo mejor para nosotros, pero para llegar allí debemos renunciar al dominio de la mente. Tal y como hemos dicho en anteriores oportunidades, nada es gratis en el camino de la evolución, así que toca practicar a diario para lograr conectarnos con nuestra divinidad y dejar atrás el mundo del dolor y el sufrimiento.

Todo lo mejor para ti.-

Precisión

La expresión “El tiempo de Dios es Perfecto” pareciera haberse puesto de moda por estos días. Tal vez es la mejor excusa para no haber realizado alguna actividad importante y cuando el resultado no es como esperamos, soltamos esta frase, haciendo responsable a alguien más por la imperfección.

El tiempo de Dios es perfecto solo cuando dejas el control y le permites actuar.

Esto no quiere decir que Dios no este sincronizado con los eventos, claro que lo está, es él quien los propicia. El punto es ¿En cuantas oportunidades nos aprovechamos de su perfección para postergar nuestras decisiones? Seguramente más veces de las que quisiéramos admitir.

Nuestra mente siempre nos va a jugar la trampa de hacernos creer que es cosa de Dios el que haya o no ocurrido algo o de que seamos o no exitosos. Una vez más, la atención a los detalles respecto a la manera en que vivimos son la clave para hallar la perfección de los momentos de Dios y poderlos diferenciar de nuestras creaciones.

Todo lo mejor para ti.-

Respiro.

Respiro

¿Has llegado a sentir desespero por alguna situación incomoda, Tanto que has estado a punto de creerte desamparado? Suele pasar en toda clase de ámbitos de la vida, a cada quien le corresponde algún aprendizaje especial.

La paz interior solo se encuentra en un lugar, nuestro corazón.

Hoy día es bastante complicado mantener la paz interior, a algunos nos cuesta evitar reacciones excesivas a eventos que en realidad no lo ameritan, pero que aun así, generan un revuelo de emociones tan grandes que nos hacen explotar.

Algunas escuelas atribuyen estas respuestas intensas a los cambios planetarios, otros a lo acelerado de la vida en las ciudades, la contaminación y al popular estrés. Indistintamente de las creencias, siempre encontraremos un momento de sosiego en nuestros corazones, el único lugar donde nos conectamos con nuestra verdadera realidad y podemos sentirnos entusiasmados por el contacto con Dios, no importa lo breve de la conexión, siempre nos da un respiro  en este agitado tiempo en que vivimos.

Todo lo mejor para ti.-