Sumando.

Sumando
Lo importante a la hora de dar es la intención.

Cuando estoy en el presente, mantengo la conexión con mi divinidad y por ende, con mi verdadera misión, esa que me hace avanzar de manera acelerada en el camino de mi evolución. Hay muchas maneras de estar en el presente y una de ellas, de las que más me gusta, es la de agregar valor a la vida de los Sigue leyendo

Retribución a la acción en servicio

Mientas más servicio das, más recompensas recibes, solo tienes que estar atento.

O porque estar consciente la mayor cantidad de tiempo posible.

Si, ya se, con la alegría de servir no se puede ir a supermercado a comprar comida o hablar con el arrendador para pagarle el alquiler con sonrisas, pero ya he comentado que Dios retribuye de manera que poco entendemos y además, multiplicado. Servir nutre el alma y nos llena de esa energía que queremos ver Sigue leyendo

De mis valores al propósito

Comienza por identificar eso que amas hacer y pudieras hacerlo hasta sin cobrar.

Bien, a estas alturas has de haberte enfrentado a la realidad, esa que te dice que tal vez no has estado siendo integro contigo, es decir, que tus acciones no se han venido pareciendo mucho a tus palabras y estas a su vez han sido diferentes de tus pensamientos. Quizás, por esas presiones de la vida, fuiste a la actividad del cole, pero estuviste pendiente del celular y de las cosas de la oficina o cosas Sigue leyendo

El valor del servicio.

El mundo en el que hoy vivimos está lleno de transacciones que implican el intercambio

Dar sin expectativas mejora nuestras posibilidades de recibir más de lo que pensamos que vale nuestra acción.

entre las personas, así nos encontramos en la mayoría de las ocasiones realizando labores para obtener algo de dinero o reconocimiento, dejando de lado la pasión por lo que hacemos y enfocándonos en la recompensa por nuestras acciones.

Por otra parte el servicio al ser algo intangible difícil de medir, pierde su valor y pocas personas saben o reconocen el beneficio que recibe cuando alguien obra por su bienestar, bien sea una breve plegaria o las labores de un empleado de la compañía de electricidad encargado del mantenimiento de las torres de transmisión de corriente.

En consecuencia, el valor que tiene una acción, por pequeña que sea, puede ser apreciado solo por quien la recibe, aun cuando tenga que pagar por ella. Pero ¿Que ocurre con quien sirve? Casi siempre esperamos algo y ponemos condiciones a nuestras acciones sin considerar que siempre que le damos y esperamos obtener alguna retribución por nuestras acciones de servicio, tendemos a quedarnos cortos en comparación con las recompensas que el universo nos da por el simple hecho de servir en amor. No limites tus recompensas, Da sin esperar y la divinidad se encargará de llenar tus arcas.

Todo lo mejor para ti.-