Sumando.

Sumando
Lo importante a la hora de dar es la intención.

Cuando estoy en el presente, mantengo la conexión con mi divinidad y por ende, con mi verdadera misión, esa que me hace avanzar de manera acelerada en el camino de mi evolución. Hay muchas maneras de estar en el presente y una de ellas, de las que más me gusta, es la de agregar valor a la vida de los Sigue leyendo

Los regalos de Dios.

Además de la vida y sus acompañantes. Dios se complace en darnos aquello que le pidamos, desde el Corazón.
Además de la vida y sus acompañantes. Dios se complace en darnos aquello que le pidamos, desde el Corazón.

Volvamos a los cuestionamientos. Nos pasamos gran parte de la vida buscando respuestas y más que todo pidiendo a Dios que nos complazca, nos ayude a obtener el trabajo que deseamos, a pasar ese examen; que nos proteja de todo mal; que aleje a los vecinos o Sigue leyendo

Más allá.

Nos paraliza la idea de dar un paso extra a lo requerido ¿Miedo, conveniencia? La que sea hace que perdamos el placer de servir.
Nos paraliza la idea de dar un paso extra a lo requerido ¿Miedo, conveniencia? La que sea hace que perdamos el placer de servir.

Ir un poco más lejos requiere de mucha voluntad y valentía. Dejar el miedo atrás para poder enfrentar los retos que significan avanzar más de lo requerido por las situaciones, apoyar a otros incluso a nosotros mismos y aunque no todos están dispuestos a hacerlo, siempre hay algunos pocos que se atreven y brillan más allá de sus Sigue leyendo

Duro de amar.

Es difícil no salir lastimados en situaciones de conflicto.
Es difícil no salir lastimados en situaciones de conflicto.

Que complicado es vender El Amor en tiempos de conflicto. Todos quieren revancha, cada quien exige su derecho a ser libre según su propio sistema de valoración sin importar que este incluya en el camino los respectivos improperios e insultos relacionados con el supuesto “agresor”. Esto es una tarea complicada pues decirle a alguien lleno de odio que ame es como pedirle a un Sigue leyendo

La deuda.

El pesar que genera una deuda solo tiene comparación con otro sentimiento igual de pesado, la culpa, de hecho, pudiéramos decir que ambos son sinónimos.  Nos sentimos endeudados al pensar que no damos una compensación justa en el intercambio de energía con otros. Así, si es que recibimos mucho y damos poco, sentimos que debemos retornar algo más para compensar. Pero ¿En verdad debemos algo o simplemente sentimos que nos dieron más de lo que merecemos?

Soltar las cargas es la mejor manera de continuar nuestro viaje al encuentro con nosotros mismos.
Soltar las cargas es la mejor manera de continuar nuestro viaje al encuentro con nosotros mismos.

Esta sí que es una pregunta compleja de resolver, porque nos da un indicio de nuestro nivel de inconsciencia en lo que hacemos a diario. Dicho de otra manera, o no sabemos si estamos dando suficiente con nuestras acciones o no sabemos si somos merecedores de lo que recibimos. Todo de esto de manera inconsciente.

Las deudas son fardos muy pesados, que al igual que la culpa generan sensación de que necesitamos estar haciendo permanentemente para devolver parte de lo que recibimos, ahora bien, ¿Estamos realmente conscientes de lo que hacem Sigue leyendo

El valor del servicio.

El mundo en el que hoy vivimos está lleno de transacciones que implican el intercambio

Dar sin expectativas mejora nuestras posibilidades de recibir más de lo que pensamos que vale nuestra acción.

entre las personas, así nos encontramos en la mayoría de las ocasiones realizando labores para obtener algo de dinero o reconocimiento, dejando de lado la pasión por lo que hacemos y enfocándonos en la recompensa por nuestras acciones.

Por otra parte el servicio al ser algo intangible difícil de medir, pierde su valor y pocas personas saben o reconocen el beneficio que recibe cuando alguien obra por su bienestar, bien sea una breve plegaria o las labores de un empleado de la compañía de electricidad encargado del mantenimiento de las torres de transmisión de corriente.

En consecuencia, el valor que tiene una acción, por pequeña que sea, puede ser apreciado solo por quien la recibe, aun cuando tenga que pagar por ella. Pero ¿Que ocurre con quien sirve? Casi siempre esperamos algo y ponemos condiciones a nuestras acciones sin considerar que siempre que le damos y esperamos obtener alguna retribución por nuestras acciones de servicio, tendemos a quedarnos cortos en comparación con las recompensas que el universo nos da por el simple hecho de servir en amor. No limites tus recompensas, Da sin esperar y la divinidad se encargará de llenar tus arcas.

Todo lo mejor para ti.-