Gritos en el silencio.

Gritos del silencio
La mente nos agobia para que le prestemos atención y en cambio, preferimos escuchar ruidos externos en lugar de conocernos a nosotros mismos.

Si no ponemos atención, nuestra mente se mantendrá demandando atención de forma continua y sabes que no te estás prestando atención, cuando te es imposible estar en algún sitio callado y silencioso. Si, si, ya se, “es que me gusta la música”, “es para que Sigue leyendo

Yo también.

Reaccionamos y somos poco pacientes cuando no nos atrevemos a mirar nuestros comportamientos reflejados en otras personas.
Reaccionamos y somos poco pacientes, cuando no nos atrevemos a mirar nuestros comportamientos reflejados en otras personas.

Esta es la fórmula que encontré para desarrollar algunas virtudes que siempre he tenido y parecían no existir en mi personalidad. Pasar de ser irascible y poco paciente a tener la capacidad de escuchar con atención y responder en lugar de reaccionar, parecían ser cambios inoperantes hasta que entendí que “Yo también” actúo de manera inapropiada, afortunadamente, cada vez con menos frecuencia. Si alguien Sigue leyendo

Se me escapó.

Gritar más alto no implica  necesariamente que el otro te escuche.
Gritar más alto no implica necesariamente que el otro te escuche.

Dicen que hay varias cosas que no se pueden recoger después de haberlas lanzado, entre ellas, la más popular es la palabra dicha, una vez pronunciada, lo único que resta es esperar la reacción de la otra persona y tratar, en la medida que se quiera, de enmendar el daño, pero lamentablemente ya está hecho.

Tener mesura en el hablar es bastante complicado a no ser que por Sigue leyendo