Gritos en el silencio.

Gritos del silencio
La mente nos agobia para que le prestemos atención y en cambio, preferimos escuchar ruidos externos en lugar de conocernos a nosotros mismos.

Si no ponemos atención, nuestra mente se mantendrá demandando atención de forma continua y sabes que no te estás prestando atención, cuando te es imposible estar en algún sitio callado y silencioso. Si, si, ya se, “es que me gusta la música”, “es para que Sigue leyendo

Él siempre nos habla

Los ruidos externos siempre van a estar allí y son solo una pequeña parte del ruido que tenemos dentro.
Los ruidos externos siempre van a estar allí y son solo una pequeña parte del ruido que tenemos dentro.

Honestamente, ¿Cuantas veces escuchamos eso de acallar la mente? Últimamente muchas veces, más de las que quisiéramos. Por otra parte, acallar la mente parece imposible, pues nuestro cerebro está permanentemente generando ideas a velocidades asombrosas, tanto que llegamos a abrumarnos con ellas y comenzamos a ser selectivos dejando aquellos otros pensamientos, los millones a los que no prestamos atención, allí, como cuando dejamos objetos regados por la casa haciendo desorden. Sigue leyendo