Enfrentando el silencio.

Enfrentando el silencio
Enfrenta tu silencio y supéralo.

A veces dudo que el silencio exista, es decir, que podamos estar en absoluto silencio para descansar del ruido que nos invade de manera permanente. No me refiero a los sonidos naturales del mundo, sino aquellos que hemos ido creando con el poder de Sigue leyendo

Una vez dominado el silencio.

Dominado el silencio
La maestría se logra, solo con la práctica disciplinada.

Alcanzar la maestría en el dominio del silencio, nos ofrece una herramienta poderosa, ya que, al lograrlo, podemos entrar en contacto, no con nuestra intuición, sino con la sabiduría interna, que es más certera y precisa que la intuición. Esta sabiduría está directamente relacionada a la conexión con Dios, a esas instrucciones que recibimos a cada Sigue leyendo

Lo que hay en el silencio.

En el silencio hay paz, solo después que acabamos con las mentiras que en él se ocultan.

Es un hecho conocido que todos tenemos un dialogo interior que no cesa, ni siquiera cuando dormimos. También es sabido que 80% de ese diálogo es negativo (hacia nosotros mismos), plagado de cuestionamientos, recriminaciones, justificaciones, miedos, culpas y un sinfín de argumentos que justifican nuestra realidad. Es decir que, en Sigue leyendo

Gritos en el silencio.

Gritos del silencio
La mente nos agobia para que le prestemos atención y en cambio, preferimos escuchar ruidos externos en lugar de conocernos a nosotros mismos.

Si no ponemos atención, nuestra mente se mantendrá demandando atención de forma continua y sabes que no te estás prestando atención, cuando te es imposible estar en algún sitio callado y silencioso. Si, si, ya se, “es que me gusta la música”, “es para que Sigue leyendo

Las pistas de la intuición.

Seguir las pistas es sencillo, si prestas atención.

Ya había dicho que hacer silencio de pensamiento y palabra, son las principales acciones para poder atender la presencia de la intuición en nuestras vidas, también que Dios siempre está hablándonos, pero de manera tan queda que el ruido externo al que nos sometemos, nos impide prestarle la menor atención. Entonces, ¿Cuáles son esas pistas que Dios nos da? ¿Cómo me entero de ellas y más Sigue leyendo