Aplazmos las actividades por temor a que no salgan como deseamos.
Pudiera decir que en esto de postergar asuntos importantes soy todo un experto. La llamada para conseguir un cliente; la cita para renovar el documento; ponerle gasolina al auto antes de que esté en condición crítica; llamar a alguien para decirle lo importante que es en tu vida. Ya a estas alturas seguramente Sigue leyendo →
Siempre nos alejamos de nosotros mimos. La razón casi siempre es el miedo.
Vivir la vida de manera intensa no solo se refiere a llevar una vida de aventuras y riesgos, se trata más bien de poner intensidad a las sensaciones que vamos teniendo en el camino. Pero para muchos se trata de simplemente dejarse llevar por los impulso (ojo, no la intuición) de hacer lo que les provoca sin considerar que muchas veces lesionamos a quienes nos rodean y lo que es verdaderamente Sigue leyendo →
Aparentemente, si no paramos, como humanidad estaremos muy cerca de un colapso.
Recientemente hay muchas noticias que reportan situaciones de enfrentamientos, incluso en aquellos países donde aparentemente no está ocurriendo mayor cosa, no es tan cierto, ya que partes internas están en conflicto de intereses, mayormente políticos. Esto no es más que el indicativo y sin ánimos de querer predecir nada porque no es la intención, que la humanidad Sigue leyendo →
Las condiciones extremas suelen significar retos para nuestras capacidades, lo que llamamos vivir al límite. Estas situaciones hacen que saquemos lo mejor de nosotros y hagamos gala de nuestro máximo potencial, tal vez más por temor que por las verdaderas ganas de lograr.
Lo que nos pone en estas situaciones, no son las condiciones del nuestro entorno, es más común que nos hallemos trabajando al límite de nuestras Sigue leyendo →
Nuestras emociones son un sistema de guía que nos muestra lo integro que somos con nosotros mismos.
Ser una persona íntegra muchas veces se asocia a la pulcritud en el manejo de ciertas situaciones, fundamentalmente aquellas relacionadas con el dinero. Pero ser integro involucra mucho más que el simple hecho de no tomar lo que no es nuestro, esto es solo una pequeña parte. Otra parte importante Sigue leyendo →
Conocer nuestros valores nos ayuda a mantener la congruencia entre nuestro Pensar, Sentir y Actuar diarios.
Una de las guías más importantes para transitar el camino de la vida es nuestro sistema de valoración. Conocerlo es vital ya que según este, tomamos decisiones y a su vez, vamos construyendo nuestro destino de hoy en hoy. Tendemos a dar nuestros valores por sentados y los dejamos al azar de las circunstancias, las que a su vez nos llevan a dar valorar el mundo que nos rodea.
Decidimos en función de lo que valoramos, así es como pasamos horas trabajando en detrimento de nuestra relación con en el hogar, salimos de fiesta a cambio de incrementar la calidad de tiempo que pasamos con nuestros hijos, alegando que más vale la calidad que la cantidad, preferimos ir a un paseo en lugar de asistir a un encuentro con Dios. Así vamos llevando la vida sin darnos cuenta y con la prioridades cambiadas. Son nuestras acciones las que dicen la verdad, aun cuando las palabras hablan que valoramos todo lo contrario.
Ganarle esta batalla al ego es complicado, pero no imposible, requiere de claridad, fortaleza y disciplina para no caer en las tentaciones del camino fácil.
Tener presente nuestro sistema de valores y asumirlo requiere de valentía, ya que estos darán la pauta para decidir y nos veremos en posición de tener que decir NO a muchas de las agradables tentaciones.
La invitación de hoy:
Ser congruentes en nuestras maneras de pensar y actuar, nos lleva a superar circunstancias de manera menos dolorosa.
Escribe en una columna y en orden de prioridad, tus valores y principios hoy día en función de tu actuar diario. Posiblemente requieras la ayuda de alguien de confianza.
En otra columna, escribe en orden de prioridad el sistema de valoración que predicas con tu palabra, es decir, como dices que actúas.
Más abajo, describe que cambios debes hacer para establecer un sistema de valoración congruente con la forma en que deseas vivir.
Una vez que te sientas cómodo con el nuevo sistema de valoración, tenlo siempre a la mano para que lo recuerdes y te sirva de guía a la hora de tomar decisiones. Recuerda que nuestro día a día se basa en el acto de decidir qué hacer.
Hay varias tendencias, pero lo ideal es tener por escrito entre 5 y 7 valores.
Nuestro sistema de valoración va cambiando con el tiempo, no a diario, pero si con cierta frecuencia. Monitorea-te y ve ajustando tu sistema hasta el punto en que te sientas feliz con tu actuar.
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