Disciplinando emociones.

Solo armonizando tus pensamientos podrás disciplinar tus emociones.

Ser observador y permanecer siéndolo, es una tarea ardua que requiere de mucha práctica. Como ser humano me cuesta no querer intervenir o al menos opinar para que las cosas sucedan de la forma en que las considero correctas, perdiendo el respeto por el Sigue leyendo

Resultados inesperados.

Si quieres predecir resultados de manera asertiva, asegúrate de controlar muchas variables.

La frustración aparece cuando las situaciones se desenvuelven de manera distinta a las que espero, una mezcla de rabia con tristeza, aderezada con ganas de volver al pasado y cambiarlo todo, pero lamentablemente no es posible. Pensar que mis puedo controlar los resultados, es una acción Sigue leyendo

Manteniendo el centro.

Volver a centrarse es muy sencillo, lo complicado es saber que ya no lo estás

Bien es conocido, al menos por quienes hayan leído un poco temas de crecimiento personal o estén en algún camino espiritual, que alcanzar y más aún, mantener la paz interior es un ejercicio disciplinado de auto-observación y no de control como se pudiera pensar. El control genera estrés ya que, aunque creamos que sí, la verdad es que Sigue leyendo

La angustia del que espera.

¿Cuanto menos tiempo falta, mayor es la angustia? Entonce Ora o Medita, son dos de las mejores alternativas

Tengo un gran amigo que una vez me dijo en un momento de espera ansiosa, «El que ha esperado lo mucho, espera lo poco» y comprobé que es verdad. También entendí que funciona si y solo si, me educo para ello porque en caso contrario, la ansiedad me consumirá hasta el último minuto y Sigue leyendo

¿Del miedo a la compasión?

Bajo la bandera cabemos todos, siempre que quieran progresar.

Cuando se ha vivido en rebeldía en contra del miedo y la injusticia por mucho tiempo, el ego toma el control y las emociones alteradas afloran con mucha facilidad, de ahí que el revanchismo y la venganza pasen a ser un ingrediente importante para aquellos que permanecen en la lucha con el sentimiento de pérdida. No faltará quien esboce una sonrisa irónica diciendo mentalmente mientras lee, “ha de ser que tu no perdiste nada” y la verdad es que sí, pero no Sigue leyendo