Remanso

Tender la cuerda hacia la orilla nos permite aljarnos del ego y conectarno con Dios.
Tender la cuerda hacia la orilla nos permite aljarnos del ego y conectarno con Dios.

Este turbulento rio de la vida, en el que poco tiempo tenemos para apaciguarnos, nos mantiene distraídos en la búsqueda donde más que encontrar, lo que hacemos es perdernos en el laberinto de emociones que si bien nos dan lecciones, también nos mantienen alejados de nuestro verdadero destino, y es tanta la distracción que a muchos se les va la vida sin siquiera acercarse un poco al fin último, la comunión con Dios.

Muchos son los conceptos sobre la espiritualidad, los cuales también han evolucionado con el ser humano a través de su historia. Seguir los preceptos religiosos solía ser parte preponderante de este término, asistir a los cultos, practicar las instrucciones deja Sigue leyendo

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Gracias mi señor.

Muy agradecido a mi hermano y amigo H. Torres V. por esta hermosa inspiración que hoy deseo compartir con todos ustedes. Trata de leerla en voz alta, solo para ti, es muy poderosa.

El agradecimiento es una de las actitudes más reconfortantes que podemos prácticar. Inténtalo

Mi Señor, Amor mío, Santo Cristo Redentor, hoy mi alma esta agitada, mi cabeza llena de pensamientos, preocupaciones e ilusiones;  el futuro y el pasado se cruzan no dejándome vivir el presente. No quiero distraerme en situaciones, eventos y vivencias que no han llegado y que no puedo controlar; tampoco quiero coexistir en el pasado, pretendiendo que todavía estoy en el. Yo solo quiero vivir el hoy según Tú Santa Voluntad, con la Guía de Tú Santo Espíritu y la protección de los Ángeles y los Santos. Ayúdame a despejar mi mente, a recobrar la paz y la serenidad, a enfocarme en hacer todo con amor, buscando siempre reconciliación y perdón, sin excluir, rechazar o aislar a nadie, mas bien que en todos los ambientes encuentre herramientas de integración, de reconciliación, de unión y encuentro fraterno.

Permíteme sentir muy de cerca la presencia amorosa de María Sanísima, Tú Madre inmaculada, mi Madre Auxiliadora; que Ella me acompañe en el Camino de la Vida y me alerte cada vez que mis fuerzas se debiliten o mi espíritu sea tentado a caer. Que la Alegría sea mi sonrisa, que la Paz sea mi presencia, que mis palabras sean brisa fresca, y mi oración sea alivio y motivo de levantarse otra vez.

Santo Cristo, Santo Jesús,…gracias,…mil gracias por estar siempre ahí, por el amor, por Tú Misericordia, por llevarme en Tus brazos, por Tú palabra y por Tú Perdón.

Si mi Alma y mi mente se distraen que sea solo pensando en Ti.

Te Amo Señor, Amén.

Hernan. Torres V.