Gimnasio emocional.

Lidiar con mis emociones es una tarea agotadora, más si decido no aprender de ellas.
Lidiar con mis emociones es una tarea agotadora, más si decido no aprender de ellas.

Al darme cuenta que mi camino está lleno de experiencias grabadas a través de mis emociones, comprendí que cada una de ellas, especialmente las más desagradables, me han fortalecido, no en el sentido que crear una coraza para protegerme, sino en el de apreciar con mayor claridad, que estás, han formado mi capacidad de entender mi vida y la de otros, ayudándome a ser mejor persona, a desarrollar tolerancia, Sigue leyendo