¿Será posible contar las oportunidades que hemos perdido de quedarnos callados antes de emitir algún comentario hiriente o sarcasmo que lastime a otros o las de hablar con alguien cercano a quien amamos y simplemente por alguna rabia trasnochada causada por algún evento ya viejo y casi olvidado no lo hacemos?
No preguntes, no te recrimines, solo conectate con tu corazón y haz lo correcto.
Pareciera que no, además habría que incluir en esa cuenta las veces en las que hemos hecho u omitido alguna acción de manera inconsciente pensando que esta actitud, es natural porque “Yo Soy Así”. Nuestra mente mantiene pensamientos sobre el pasado y/o el futuro en nuestra cabeza, haciéndonos recordar eventos pasados o predisponiéndonos a respuestas que no hemos recibido, en definitiva, alejándonos cada vez Sigue leyendo →
Según los entendidos, acabamos de dar un paso importante en nuestro proceso de evolución. Recién pasamos a una nueva era, que a la luz de muchos quedó como un día más lleno de supersticiones y con poca trascendencia. ¿Fue así en realidad?
Lo cierto es que a algunos no les interesó, a los entusiastas de temas holísticos pareció brindarles un aliento para continuar el camino y como en todos los temas del acontecer de esta humanidad, no fue más que ocasión para hacer bromas, crear nuevos chistes y tener un tema de conversación trivial sobre el cual todos pueden opinar.
Pero ¿Si hubo algún cambio? La respuesta es un SI enorme, aunque pocos tuvieron la oportunidad de verlo, lo cual no significa que todos hayamos cambiado de alguna manera. Prestando atención a las conversaciones te darás cuenta de cosas como:
A muchos les dio o comenzaron a tener ataques de emociones. Miedos, Tristezas, Rabias, entre otras profundamente guardadas por año en nuestro inconsciente.
La evolución es indetenible e impredecible, tanto que, como el Hombre de las Cavernas, nosotros tampoco sabemos enquenos vamos a transformar.
Otro se sienten más perceptivos, sienten más al Sigue leyendo →
De las emociones más repetidas a diario, la Rabia se lleva mayor centimetraje en nuestra mente. Peor cuando en ocasiones se manifiesta como Ira, mejor descrita con palabras que no escribiremos por razones de diferencia en la interpretación de dichos fonemas entre los países, que es mucho más dañina de lo que nos imaginamos.
No podemos controlar la rabia, pero si identificar los sintomas ante de tener una explosión. Cuida tu cuerpo.
Nuestros egos sensibles a “ofensas” y “agresiones” manifiestan esta emoción cuando, al no poder materializar lo que existe en nuestra mente, bien sea que alguien reaccione de alguna manera o que el curso de las cosas salga de como lo tenemos planeado, llevándonos a tomar acciones que nos generen mayor Sigue leyendo →
La mejor manera de evitar el temor a ser lastimados es entregando nuestro afecto de manera espontánea.
¿Has estado alguna vez en una oficina postal con el propósito de realizar el envío de una encomienda muy frágil? La sensación de inseguridad con respecto del objeto a ser enviado es enorme. Lo envuelves con celo, colocas papel periódico, procuras plástico con burbujas de aire, de ser posible anime, lo colocas en una caja y por último te aseguras de que esté muy bien apretada la cinta plástica que la sella.
Algo parecido sucede cuando alguien te quiere demostrar afecto. Al final del día lo entrega con todo el temor para ver como el agente postal hace caso omiso, no solo a sus advertencias sino al sin fin de letras que indican FRAGIL. Luego, una vez recibido y habiendo pagado el envío, literalmente lo lanza junto con el resto de los paquetes. Es entonces cuando nuestro temor se convierte en rabia y de allí en adelante lo único que podemos hacer es rezar para que la encomienda no haya sufrido por los impactos.
Con nuestras emociones es similar, a veces intentamos entregar algo de afecto con temor al rechazo, pero en la mayoría de las veces, somos ese agente postal que sin el menor cuidado trata las entregas ajenas. Presta atención a lo que recibes de los demás, casi siempre te entregan su confianza para que trates ese paquete con delicadeza. Parece difícil, pero no lo es tanto. Presta atención al momento presente, solo así te darás cuenta de la manera como se comunican contigo y las intenciones que le imprimen a sus acciones.
El extremo de las cosas, según Aristóteles (Filósofo griego), no es precisamente eso que podemos considerar como «bueno» en el entendido de que el justo medio de las cosas es lo correcto.
«La virtud no está en los extremos, sino en el justo medio»
Bien es sabido, que todos los extremos, por buenos que sean o parezcan, terminan por no serlo tanto. De cualquier manera siempre y como parte del aprendizaje, es bueno conocer los extremos.
Así por ejemplo, si estamos tristes, podremos apreciar la alegría y viceversa. Por otra parte, estarás de acuerdo que, en algunas ocasiones, un arrebato de rabia nos da el impulso que necesitamos para iniciar ese proyecto o salir de la situación en la que estamos, eso si, mantente alerta que es solo pasar por ahí, no quedarnos en la emoción.
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