La deuda.

El pesar que genera una deuda solo tiene comparación con otro sentimiento igual de pesado, la culpa, de hecho, pudiéramos decir que ambos son sinónimos.  Nos sentimos endeudados al pensar que no damos una compensación justa en el intercambio de energía con otros. Así, si es que recibimos mucho y damos poco, sentimos que debemos retornar algo más para compensar. Pero ¿En verdad debemos algo o simplemente sentimos que nos dieron más de lo que merecemos?

Soltar las cargas es la mejor manera de continuar nuestro viaje al encuentro con nosotros mismos.
Soltar las cargas es la mejor manera de continuar nuestro viaje al encuentro con nosotros mismos.

Esta sí que es una pregunta compleja de resolver, porque nos da un indicio de nuestro nivel de inconsciencia en lo que hacemos a diario. Dicho de otra manera, o no sabemos si estamos dando suficiente con nuestras acciones o no sabemos si somos merecedores de lo que recibimos. Todo de esto de manera inconsciente.

Las deudas son fardos muy pesados, que al igual que la culpa generan sensación de que necesitamos estar haciendo permanentemente para devolver parte de lo que recibimos, ahora bien, ¿Estamos realmente conscientes de lo que hacem Sigue leyendo

En el centro.

Nuestras verdades se encuentran solo cuando tenemos silencio en nuestro interior. No importa cuánto ruido hay afuera, este se puede minimizar con tan solo lograr el sosiego de la mente.  Es aquí donde habita nuestro ego, básicamente porque su función es la de resolver situaciones, solo que al momento de no estar en armonía, comienza a generar conflictos que nos hacen sentir pesar y desolación.

Haya la paz que existe en ti, sientela, vívela, sólo acalla tu mente.
Haya la paz que existe en ti, sientela, vívela, sólo acalla tu mente.

Estas emociones no son más que una ilusión creada por el ego como un sentido de protección, nos aleja de todo aquello que considere una amenaza y cuando se trata de la luz, la amenaza es mucho mayor para el ego, que es precisamente lo que tenemos que sacrificar para acercarnos a Dios. El ego en sí mismo no es malo, se convierte en una carga solo cuando le damos el poder y el control de nue Sigue leyendo

Saber y sabiduría.

Palabras de amigos, charlando de manera amena en encuentros enriquecedores, te das cuenta que entre frase y frase se escapan ideas repletas de luz. ¿Qué cómo lo sabes? Pues no tienes manera de saberlo, solo de sentirlo. Es en tu corazón y no en tu mente donde comienzan a caer las monedas que dan sabiduría a tu existencia.

Lleva todos tus pensamientos a tu corazón y empezarás a encontrar las respuestas que andas buscando.
Lleva todos tus pensamientos a tu corazón y empezarás a encontrar las respuestas que andas buscando.

No importa cuántos libros hayamos leído, tampoco cuanto recuerdes o sepas sobre ellos, lo que cuenta es como utilizas ese conocimiento para enriquecer la vida de otros, para agregar valor en tu propia vida y en definitiva para sumar en el avance colectivo. Lo curioso de todo esto es que la sabiduría que aparentemente encontramos siempre estuvo allí, luego entonces, nuestra búsqueda no es más que algo simbólico, un viaje imagin Sigue leyendo

Destranca el juego.

Pasar agachado es una expresión común en el juego de dominó, y ocurre cuando alguien dice PASO teniendo una pieza que puede ser jugada y aunque esto parece ser contraproducente, puede de alguna manera, facilitar que el compañero gane la partida, en pocas palabras, pasar de esta manera significa hacer trampa.

Juega claro, manten la información fluyendo y beneficiaras a todos, incluyendote.
Juega claro, manten la información fluyendo y beneficiaras a todos, incluyendote.

Pero cuando hay jugadores más experimentados, pasar agachados es muy complicado, estos suelen darse cuenta de que alguien no está jugando de manera honesta y es precisamente en ese momento cuando la partida se tranca. Mientras más tiempo demore el contrario en darse cuenta de que alguien pasó agachado, más chance tiene de arm Sigue leyendo

Lo que se aprende II

Cada aprendizaje tiene implicación directa sobre la conducta, siendo así, no es de extrañar que los cambios personales estén relacionados directa y proporcionalmente sobre lo que aprendemos de las situaciones que vivimos. Viéndolo de esta manera, pudiéramos decir que para cambiar es necesario aprender.

Vamos construyendo lo que somos de experiencia en experiencia, todas lecciones para crecer y SER.
Vamos construyendo lo que somos de experiencia en experiencia, todas lecciones para crecer y SER.

Pero ¿Aprender de qué? Y lo más común pudiera ser, ¿Cambiar qué? Pues cada quien se siente más o menos a gusto con su vida o ¿no es así? Cada quien posee en su vida algún área en la que no está del todo satisfecho, para algunos se trata de la pareja, otros finanzas, hay casos de familia, actividad laboral, relaciones interpersonales, salud entre los muchos temas de la cotidianidad humana. Es por esto que no nos extraña que queramos cambiar aspectos de nuest Sigue leyendo

Lo que se aprende I.

Todas las emociones nos dan una lección, unas de como si y otras de como no hacer las cosas. Solo siente y aprende.
Todas las emociones nos dan una lección, unas de como si y otras de como no hacer las cosas. Solo siente y aprende.

Existen muchas maneras de aprender, nos topamos con infinidad de eventos en los que nos enfrentamos de diversas maneras nuestros retos internos. Algunos parecen sencillos de superar y otros son un poco más complicados de salvar. En el largo plazo, todos terminan convirtiéndose en lecciones que lejos de dañarnos, lo único que perseguían era el mostrarnos una realidad.

Aprendemos cuando nos indican como se deben hacer las cosas, también a como no se deben hacer, esta última manera un poco más complicada ya que implica que confrontemos nuestra molestia al ver a otros haciendo cosas que no nos gustan. También aprendemos por acción u omisión. En líneas generales, pudiéramos decir que todas nuestras experiencias no son otra cosa que un sistema de evaluación continua en el que somos expuestos a pr Sigue leyendo