Cuando te acuerdas.

El ego se quiebra en el momento que estamos listos para recibir a Dios. Quien todo lo puede.
El ego se quiebra en el momento que estamos listos para recibir a Dios. Quien todo lo puede.

Es duro admitirlo y por no decir que a todos nos ocurre, diré que la mayoría de nosotros, creyentes o no, nos viene Dios a la memoria solo cuando ya nos sentimos derrotados, cuando la situación pareciera ser más grande que nosotros, al nivel que nos abruma haciendo que nuestras emociones afloren como puedan. Es en ese preciso instante cuando acudimos a instancias supe Sigue leyendo

Inspiración II

Nuestra mente sencillamente no comprende cuando la inspiración se hace cargo.
Nuestra mente sencillamente no comprende cuando la inspiración se hace cargo.

La inspiración es divina y para sentirla solo necesitamos conectarnos con esa esencia que es nuestra y que siempre ha estado, está y estará con nosotros. Es como conectarse con una fuente infinita de energía que, sin lugar a dudas, genera una mezcla indescriptible de emociones. Una alegría que dan ganas de llorar, o una rabia que transmite felicidad entusiasta. Guao, vaya sensación esta de andar inspirado.

Al que está inspirado no lo para nadie, al que an Sigue leyendo

Remanso

Tender la cuerda hacia la orilla nos permite aljarnos del ego y conectarno con Dios.
Tender la cuerda hacia la orilla nos permite aljarnos del ego y conectarno con Dios.

Este turbulento rio de la vida, en el que poco tiempo tenemos para apaciguarnos, nos mantiene distraídos en la búsqueda donde más que encontrar, lo que hacemos es perdernos en el laberinto de emociones que si bien nos dan lecciones, también nos mantienen alejados de nuestro verdadero destino, y es tanta la distracción que a muchos se les va la vida sin siquiera acercarse un poco al fin último, la comunión con Dios.

Muchos son los conceptos sobre la espiritualidad, los cuales también han evolucionado con el ser humano a través de su historia. Seguir los preceptos religiosos solía ser parte preponderante de este término, asistir a los cultos, practicar las instrucciones deja Sigue leyendo

Obediencia

Cada vez es más fácil romper las cadenas del ego que nos mantienen atados a la razón.
Cada vez es más fácil romper las cadenas vencidas del ego que nos mantienen atados a la razón.

A la mayoría de nosotros se nos pasa la vida persiguiendo señuelos convencidos de que son la razón de nuestras vidas. Nos excusamos de tomar acciones que sabemos en nuestro corazón que son lo mejor para nosotros, con el argumento de: “Es que yo soy así…” o  el de que estamos protegiendo a otros del sufrimiento, entonces, nos hacemos víctimas por cuidar a los demás sin darnos cuenta de que todo estará bien si y solo si, nosotros estamos bien.

No es un secreto el hecho de que, si buscamos razones para hacer dejar de hacer algo, las vamos a encontrar, incluso hallaremos apoyo en otros que por sus razones, impulsarán el que entremos en obediencia a nuestra intelecto, al mundo de nuestro EGO, donde el conflicto personal siempre está a la ord Sigue leyendo

Razón resquebrajada.

Darse cuenta de que no tenemos la razón es duro, más cuando esta no es vigente en estos días.
Darse cuenta de que no tenemos la razón es duro, más cuando esta no es vigente en estos días.

En el tiempo de la consciencia lo único que se ve verdaderamente afectado negativamente, es el ego y con este, el mundo de la razón. Lo que sucede es que culmina el tiempo en el que nos movemos sobre la línea de la dualidad para entrar en el espacio de las posibilidades infinitas, donde en lugar de ir de un lado hacia el otro, tenemos la oportunidad de volar sobre una esfera en la que existen infinitas respuestas a una sola cuestión y donde además, no existen respuestas “malas”.

Ya no es importante tener la razón y cuando si lo es, entonces ya el momento dejó de ser importante, es así co Sigue leyendo

En el centro.

Nuestras verdades se encuentran solo cuando tenemos silencio en nuestro interior. No importa cuánto ruido hay afuera, este se puede minimizar con tan solo lograr el sosiego de la mente.  Es aquí donde habita nuestro ego, básicamente porque su función es la de resolver situaciones, solo que al momento de no estar en armonía, comienza a generar conflictos que nos hacen sentir pesar y desolación.

Haya la paz que existe en ti, sientela, vívela, sólo acalla tu mente.
Haya la paz que existe en ti, sientela, vívela, sólo acalla tu mente.

Estas emociones no son más que una ilusión creada por el ego como un sentido de protección, nos aleja de todo aquello que considere una amenaza y cuando se trata de la luz, la amenaza es mucho mayor para el ego, que es precisamente lo que tenemos que sacrificar para acercarnos a Dios. El ego en sí mismo no es malo, se convierte en una carga solo cuando le damos el poder y el control de nue Sigue leyendo